1. Te liberas del estrés de la rutina
Salir a correr cada día (o al menos 3 o 4 veces por semana) te hará relajarte y liberar el estrés que se acumula en tus músculos, en tu espalda, en tus cervicales. Es un rato que te dedicas al día a ti mismo, a tu cuidado. Te permite desconectar y centrarte en correr.

2. Liberas endorfinas y serotonina
Hacer ejercicio hace que liberes serotonina y endorfinas, responsables de una mayor sensación de bienestar y relajación. Además las endorfinas son las conocidas como las hormonas de la felicidad, precisamente porque al segregarlas, esa es la sensación que invade nuestro cuerpo. ¿Qué más puedes pedir?

3. Te encuentras mejor con tu cuerpo
Cuando lleves un tiempo haciendo running comenzarás a verte mejor físicamente, y no sólo eso, también empezarás a encontrarte mejor: más vital, más rejuvenecido, más fuerte, más capaz. Poco a poco podrás correr más kilómetros y eso te hará sentir cada vez más fuerte y feliz.

4. Mejoras tu sistema inmunitario
Hacer deporte mejora tu sistema inmunitario, lo que te hará estar más fuerte ante posibles resfriados, gripes o enfermedades que puedan acechar ahora que se va acercando poco a poco el otoño.

5. Puede ser un deporte social
Hay personas que usan el running para desconectar y pensar en sus cosas. Pero hay otras que lo usan como deporte social: quedar con amigos para practicarlo, correr maratones y conocer gente nueva, relacionarte con las personas que ves cada día durante tu recorrido en el parque o en la ciudad…