1. Haz ejercicio moderado (mejor acompañado)
Hacer ejercicio acompañado durante el fin de semana no sólo te permitirá mantenerte activo, también relacionarte y ver a esos amigos que entre semana están tan ocupados. Tenis, pádel, fútbol, senderismo, escalada… cualquier deporte que te permita pasar un rato agradable y hacer ejercicio.

2. Intenta no levantarte demasiado tarde
Muchas veces pecarás de levantarte a horas intempestivas, lo que te hará perder gran parte del día y con ello, volverte más y más perezoso. Obviamente el fin de semana está para descansar, pero las horas de sueño por mucho que lo parezca no se recuperan durmiendo 12 horas. Con dormir 8 te sentirás como nuevo y el día te será mucho más productivo.

3. Aprovecha para ir al cine, a un concierto o una exposición
Es una buena forma de divertirte, entretenerte y culturizarte. La ciudad está llena de planes interesantes para que aproveches el fin de semana. Cuando vuelvas el lunes a la oficina tendrás muchísimas cosas de qué hablar.

4. Por supuesto: tiempo para ti mismo y tu descanso
Claro está, no pienses que debes estar todo el fin de semana de un lado para otro, porque de esta forma llegará el lunes y estarás más agotado que cuando saliste el viernes de la oficina. Tómate tu tiempo para relajarte en casa, echar una pequeña siesta, descansar, cuidarte… así serás más productivo y eficiente la semana que está por venir.

5. Planifica (un poquito) la semana que está por llegar
El domingo por la tarde para muchos es el tiempo “más muerto” de toda la semana. Puedes aprovecharlo para organizar un poco la semana siguiente: qué proyectos hay por hacer, qué reuniones, eventos o clientes… nada serio que te lleve mucho tiempo o mucho esfuerzo, simplemente trazar la semana en líneas generales.