La estructura interna de grandes compañías como Apple vuelve a dejar claro el poder del sexo masculino dentro de sus fronteras. El Informe de Diversidad presentado por la empresa de Steve Jobs deja unos números con una fuerte diferencia entre géneros y una gran desigualdad entre mujeres y hombres.

Según el estudio, la compañía está compuesta por varones. En este caso, el porcentaje de mujeres que trabajan en Apple no supera el 30%. De los 98.000 empleados de la empresa, los hombres siguen siendo, una vez más, el perfil del empleado por excelencia. Y no sólo se hacen con puestos comunes. También tienen el mando en categorías superiores.

Las mujeres han visto como las responsabilidades y los altos cargos son liderados por hombres. El nivel de mujeres que ocupa puestos directivos es del 28%, frente al 72% desempeñado por los hombres. Si, por ejemplo, hablamos de empleos no tecnológicos el rango se incrementa hasta el 35% aunque, a la vista está, que siguen quedándose a la cola. El plano tecnológico es, sin duda, para ellos (un 80%)

La escasa variedad también se refleja en cuestiones como la raza. En el caso de Apple, más de la mitad de la plantilla estadounidense liderada por Tim Cook son de raza blanca (el 55%). Este dato llama la atención si tenemos en cuenta que las personas de piel negra sólo representan el 7% del total de empleados. Intentando hacerse un hueco en las oficinas de Apple están los asiáticos (un 15%) y los hispanos (un 11%).