Aunque en 2007 era todavía muy joven (26 años), Raffaele Caldarelli ya tenía un pasado como diseñador de moda para grandes marcas italianas, cuando ese mes de marzo puso oficialmente en marcha el proyecto en el que había estado pensando desde hacía tiempo: crear su propia empresa, Essedi Spa, y su propia línea de ropa. El objetivo era no ser reemplazable, como sucede cuando se trabaja para terceros. Han pasado doce años desde entonces. Entre medias, logró sortear sin despeinarse la Gran Recesión y, en la actualidad, Antony Morato es una firma con casi cuatrocientos empleados, presente en más de setenta países y que factura más de cien millones de euros al año.

La suya es una empresa familiar creada por usted. Pero ¿por qué Antony Morato y no su propio apellido, Caldarelli?

Cuando decidí montar mi empresa, quería crear una marca de moda auténticamente actual con una visión específica: un enfoque cultural italiano que combinara con una actitud internacional, en cuanto a la investigación de las nuevas tendencias de la moda contemporánea. Por eso elegí un nombre ficticio mixto: ‘Morato’ [un apellido italiano, pero habitual también en España y EE UU] expresa la actitud italiana, mientras que ‘Antony’ representa una inspiración más global.

Antony Morato surgió año y medio antes de que Lehmann Brothers quebrara y la Gran Recesión se cerniera sobre todo tipo de empresas. ¿Cómo pudo esquivar la crisis?

La idea genial detrás del proyecto nació de una larga y cuidadosa encuesta de mercado. En 2007, cuando decidí poner en marcha el negocio, al mercado de ropa masculina le faltaba un concepto que ya estaba muy arraigado en la ropa de mujer: una ‘moda democrática’, entendida como una propuesta de alta costura, rica en calidad y estilo, pero que se vendiera a un precio asequible. Creo que este fue el éxito de la visión que ha permitido a la marca afrontar la crisis y llegar a más de setenta países en doce años.

¿Cómo afecta a Antony Morato la existencia de webs de venta como Mr Porter? Su marca vende en tienda física y en línea… ¿Cuál es la tendencia?

Las tendencias del mercado evolucionan continuamente hacia un enfoque omnicanal, en el que los físicos se cruzan con los online para brindar una experiencia de compra satisfactoria a través de servicios y plataformas complementarios. Esto quiere decir, por ejemplo, que quien nos compre por internet pueda realizar cambios, si es preciso, en la tienda física. Ésta es la razón por la que hemos construido recientemente un almacén logístico en el norte de Italia, cuyo objetivo es garantizar una distribución más eficaz y rápida, tanto en tiendas físicas como en plataformas en internet.

Es presidente y director creativo de la marca… ¿En ocasiones el creativo obedece al presidente y en ocasiones el presidente cede ante al creativo?

Siempre estoy muy centrado en el desarrollo de la colección como director creativo, pero nunca olvido mi papel como presidente. Como director creativo, cuando empiezo a pensar en una nueva colección siempre trato de captar nuevas inspiraciones e ideas externas observando contextos reales como el entorno de una ciudad o las características y actitudes de la gente del lugar. Esto me ayuda a concebir un collage de ideas para la colección. En el siguiente paso, que es cuando comienzo a hacer la colección, encuentro la inspiración infinita al tratar con mi equipo creativo, porque a partir de nuestro diálogo pueden crecer nuevas ideas. Cuando me pongo los ‘zapatos de presidente’, me gusta tener bajo control todas las actividades de la compañía y que sirva como la figura de enlace entre cada departamento, para coordinar todas las acciones estratégicas.

¿Y cuál ha sido esa estrategia?

La estrategia ha experimentado un desarrollo constante y gradual basado en un enfoque comercial innovador: hacer que el mercado de ropa de alta gama sea más accesible, en lo referente a estilo y precio, para clientes exigentes. Esta visión nos ha permitido llegar a más de setenta países, diferentes en cultura e historia pero con un gusto común por la moda y las nuevas tendencias urbanas. En doce años nos hemos convertido en una marca mundial y vamos a continuar desarrollando nuestra red de distribución: el canal minorista ha alcanzado aproximadamente las ochenta tiendas, y el canal multimarca refuerza su presencia internacional a través de una red de 1.870 cuentas con, aproximadamente, 2.100 establecimientos.

¿Cuántos empleados tiene?

270 en Italia y otros 120 divididos en sucursales en el extranjero: en España, Alemania, Francia y Holanda.

¿Cuáles son sus objetivos de crecimiento para los próximos cinco y diez años?

Después de doce años de crecimiento gradual, ahora queremos fortalecer los mercados donde ya estamos bien posicionados, como Italia, España, Países Bajos, Alemania, Francia, China e India, con el fin de aumentar y consolidar el conocimiento de la marca y el potencial de venta.