Si tienes tiempo, debes quitarte las cosas que puedas hacer en el momento. Hay que sacar la energía necesaria para no dejarlo “para mañana”, como dice el refrán. Quizá mañana te surja algún imprevisto y te sea imposible realizar esa tarea. No pongas excusas y saca voluntad, ya que muchas de ellas ya no son creíbles de tantas veces que se han repetido. Aquí os presentamos algunas de ellas.

1. “No tengo tiempo.” ¿Seguro que no lo tienes? ¿O es que no quieres emplearlo en eso? Casi siempre podemos sacar algo de tiempo en el día. ¿O es que prefieres ver un capítulo de esa serie que tanto te gusta antes de dormir?

2. “Estoy muy cansado.” Realmente lo que te da es pereza. Si no se trata de una tarea que requiera demasiado esfuerzo físico, esta excusa debería cambiarse por “soy un vago.”

3. “No soy capaz de hacerlo.” Si no lo intentas jamás serás capaz. Incluso puede que lo tengas que repetir varias veces, pero de los errores se aprende.

4. “No es mi problema.” Además de perezoso, egoísta. Puede que no sea tu problema, pero si puedes ayudar a solucionar el de otra persona, deberías hacerlo.

5. “Si alguien me ve va a pensar mal de mí.” La pregunta es, ¿tú consideras que estés haciendo algo malo? Entonces, ¿qué te importa lo que opinen los demás?

6. “Ya estoy mayor para eso.” La edad es una excusa muy mala, porque a todos no nos afectan los años igual. Si estás bien de salud, estarás capacitado para hacer las mismas cosas que tiempo antes.

7. “No es el momento.” Nunca hay un momento perfecto para hacer las cosas que no nos gustan. Retrasarlo es una torpeza, porque si es algo que no te apetece hacer, cuanto antes lo quites de en medio, mejor.