1. Selecciona el material que ofreces
No llenes la bandeja de entrada de las personas que han confiado en tu empresa y te han proporcionado su email con contenido basura. Ofrece algo de valor que llame la atención de tus clientes y haga que se interesen por continuar recibiendo tus correos. Pueden ser ofertas exclusivas o consejos.

2. Cuida tu mensaje
La forma en la que te dirijas a tus clientes es importante. Será determinante para que tu lista de contactos siga aumentando o, por el contrario, descienda. Utiliza un lenguaje formal y evita incluir párrafos muy largos que sean difíciles de asimilar.

3. Consigue que se inscriban
El lanzamiento de un producto te debe servir para potenciar tu lista de suscriptores. Intenta que los clientes accedan a recibir contenido de tu empresa y tu base de datos aumentará. Invítales a formar parte de su lista de contactos a través de formulares de inscripción.

4. Envía un email de bienvenida
Ante todo, cordialidad. Configura un email de bienvenida y mandalo automáticamente cada vez que alguien llegue de nuevas a tu lista de contactos. En él tendrás que explicar las funciones de la empresa y destacar los beneficios por formar parte de tu empresa vía email.

5. Firma todos tus correos
La firma aporta seriedad, responsabilidad y da, en general, una buena imagen de la empresa. Por ello, intenta incluir siempre el nombre y apellidos de la persona que envía el email, el cargo que ocupa y la forma en la que pueden ponerse en contacto con él en caso de necesitarlo.

6. Incluye el icono de Facebook o Twitter
Tus emails serán más completos si intentas que las redes sociales donde está registrada tu empresa aparezcan para que el cliente acceda. Es una forma de llegar a más gente y de beneficiarte del “boca a boca” pero esta vez, de forma tecnológica.

7. Chequea tus resultados
Todo tu esfuerzo para que tu lista de contactos aumente y sea de calidad, así como para maximizar el potencial de tus email, debe ser controlado. Realiza un estudio cada cierto tiempo donde puedas verificar cuáles son los contactos más activos y los que no generan ningún beneficio.

8. Estructura tu lista
La organización es importante también en la gestión de tu correo. Intenta depurar tu lista y eliminar de ella los contactos erróneos o aquellos de los que nunca has recibido respuesta. Puedes dividirla en función del perfil del cliente al que te dirijas. Diferencia entre los clientes actuales y los potenciales.