1. Currículum mal presentado
El currículum es nuestra primera impresión, tan importante como cuando nos ven por primera vez en la propia entrevista de trabajo. No vale cualquier cosa, ni cualquier papel o formato, ni tipografía, ni foto. Todo debe estar cuidado al detalle, presentado de forma limpia y sencilla para facilitar la lectura. Además la fotografía debe ser una adecuada con fondo blanco y nítido (si no va a cumplir esos requisitos, es mejor no poner nada.)

2. Acceder a ofertas sólo a través de portales online
Si te limitas únicamente a buscar ofertas en los típicos portales de empleo donde hay alrededor de unos 3000 candidatos más, lo más probable es que jamás lleguen a llamarte para una entrevista. Muévete en diferentes círculos sociales, pregunta si conocen la empresa o busca directamente el mail personal de la compañía para enviar tu carta de presentación y currículum.

3. Falta de experiencia
Si estás comenzando en el mundo laboral lo más lógico es que apenas tengas experiencia y por eso las empresas no se decidan a llamarte. Por eso son tan importantes las prácticas y las becas, donde aprendes muchísimo y tendrás un poquito más de experiencia. Obviamente no puedes conformarte con estar toda la vida de becario, pero es un buen (y necesario) comienzo.

4. Falta de conocimientos
Puede que tu problema sea el contrario: tienes bastante experiencia profesional pero tus estudios son escasos. Céntrate en formarte a la vez que pruebas suerte mandando tu CV. Hay muchísimos cursos gratuitos o de bajo precio, además nunca es tarde para continuar con la enseñanza obligatoria o para estudiar una carrera. Hacerlo te abrirá muchísimas puertas.