1. Busca tu energía positiva
La actitud con la que llegues a tu puesto de trabajo determinará la forma en la que te dirijas a tus compañeros. Deja los problemas de familia en casa e intenta ser agradable con los profesionales con los que compartes parte de tu tiempo. Muéstrate cercano y alegre e intenta generar conversaciones.

2. Interésate por sus inquietudes
Cuanto más conozcas sobre la vida de tus compañeros mejor será el trato que tengas con ellos. Quizás compartáis aficiones y puedas compartir con él tus experiencias. Intenta saber cuáles son sus expectativas de futuro y que ellos sepan las tuyas. Las nuevas oportunidades pueden venir de su mano.

3. Comparte momentos ajenos al trabajo
No es lo mismo estar en el puesto de trabajo que salir fuera a tomar un refresco. Organiza alguna fiesta donde podáis relacionaros sin la presión laboral y con más naturalidad. A la mañana siguiente notarás el avance que has conseguido.

4. Ten una comunicación constante
Evita rumorear a la espalda de tu compañero. Generas una situación incómoda para todos y las horas de trabajo serán más aburridas. Intenta aprovechar el espacio libre que tengas para conversar con el profesional que tengas cerca y desconectar un poco del trabajo.

5. Ayuda y déjate ayudar
Habrá momentos en los que necesites la opinión de otro experto. Es ahí donde te darás cuenta de lo importante que es tener una buena relación con tus compañeros. Muestra tu disponibilidad para ayudar a solucionar cualquier problema y recibirás la misma respuesta por su parte.

6. No eches la culpa a otros
Puedes cubrirte las espaldas sin necesidad de ensuciar el camino de otros. Tienes que tener claro que formas parte de un equipo y que todo el mundo tiene derecho a equivocarse. Intenta asumir la responsabilidad que te corresponda aunque el asunto no tenga nada que ver contigo directamente.

7. Crea un ambiente de confianza
Con el tiempo, agradecerás poder contar con el apoyo de tus compañeros. Será con quienes compartirás tus puntos de vista sobre la empresa y las ideas que tienes en tu cabeza. Está bien saber que cuentas con el apoyo de tus compañeros ante cualquier situación.

8. Celebra el éxito de otros
No sientas celos porque tus compañeros obtengan resultados antes que tú. Al revés. Intenta aprender de ellos y aumentar tus conocimientos. Valorar el trabajo de otros es una cualidad fundamental en un empleado. Demuestra el compañerismo y elimina la rivalidad en el equipo.

9. Haz lo que piensas, piensa lo que haces
Ser un buen compañero no significa decir en cada momento aquello que otros quieren escuchar. Tienes que hacer públicas tus opiniones y llevar a cabo tus ideas. Eso sí, permite que otros te aconsejen y acepta las críticas. Recibe sus palabras de forma positiva y tenlas en cuenta.