1. Crea tu propia marca personal
La firma automática es una de las maneras más fáciles para darte a conocer. Por ello, el primer consejo que tienes que tener en cuenta es que tienes que determinar cómo quieres ser reconocido. Si tienes un apellido peculiar, por ejemplo, puede ser muy interesante fomentarlo en la firma ya que, de esta manera, el destinatario podrá recordarte más fácilmente. Aún así, hay que tener cuidado ya que en muchas ocasiones, el querer crear tu propia marca puede hacerte caer en la falta de profesionalidad y ser contraproducente.

2. Prohibido incluir ‘frases célebres’
En ocasiones nos sentimos muy representados por personajes célebres y por sus frases más características. Sin embargo, la firma electrónica tiene que ser sencilla y directa por lo que incluir este tipo de citas puede ser realmente perjudicial. Además, en cuestiones laborales, siempre es mejor mantenerse imparcial por lo que una cita puede ocasionar algún tipo de conflicto con la ideología del receptor.

3. En la brevedad está la clave
No es necesario tener que proporcionar toda nuestra información personal ni métodos de contacto. Por ejemplo, no es necesario incluir nuestro email ya que se sobreentiende que es desde donde estamos escribiendo. Tampoco hace faltar mencionar nuestros estudios ni los idiomas que hablamos. Lo correcto sería incluir nuestro nombre y apellidos, número de teléfono y la empresa donde trabajamos (siendo opcional el puesto que desempeñamos si es verdaderamente relevante).

4. Ni demasiado cordial ni excesivamente formal
El trato que vas a tener con cada cliente, empleado o jefe va a ser diferente dependiendo de vuestra relación. Sin embargo, tu firma automática tiene que ser la misma para todos, por lo que ambos excesos tienen que ser evitados. Siempre es preferible ser un poco ambiguo en el trato y escaparnos de dar una mala imagen.

5. Evita incluir grandes logos de tu empresa
Muchas veces es imposible dado que la propia empresa es la que te proporciona la cuenta de correo y es la que te dice qué tienes que incluir. No obstante, si estás mencionando la compañía en la que trabajas, tu puesto y a la vez incluyes el logo puede quedar un poco redundante. En caso de tener que añadirlo obligatoriamente, te recomendamos que no incluyas aparte el nombre de la empresa ya que en el propio logo vendrá mencionado. Recuerda que nunca es bueno saturar a nuestros destinatarios con información sobre nosotros, sino hacerlo de forma sencilla para que nos recuerden en un futuro.