1. Escribe a diario
No hace falta que escribas mucho: cosas cortas, sencillas y que te permitan ir liberando poquito a poco todo lo que tienes dentro. Puede que todas esas pequeñas cosas conformen un todo muy interesante.

2. Lee
Es un requisito básico de un buen escritor: haber leído muchísimo. ¿Cómo va a escribir un libro alguien que apenas ha leído? Leer te proporciona vocabulario, ideas, recursos e inspiración.

3. Haz un esquema previo
Si ya te has decidido a comenzar con tu libro, una de las cosas más complejas es saber sobre qué y cómo vas a escribir. Haz primero un esquema con la trama principal, los personajes, el contexto… Te servirá como guía sobre todo al principio, aunque muchas veces la inspiración sobre el teclado tira por tierra todos los esquemas posibles.

4. Identifica el público objetivo al que quieres dirigirte
Si es un libro para adultos, para niños, más enfocado a mujeres o a hombres…

5. Busca un lugar adecuado para escribir
Intenta escribir siempre en el mismo sitio. Debe ser un lugar tranquilo, en el que nadie te moleste y donde estés cómodo.

6. Establece plazos
No hace falta que te presiones demasiado, porque puedes llegar a bloquearte de tal manera que no serás capaz de escribir ni una sola palabra. Pero establecer plazos semanales o mensuales que intentes cumplir es una buena forma de automotivarte.

7. Ten personas de confianza
Te servirán para ir enseñándoles tus escritos y que valoren de forma sincera lo que estás haciendo. Tienen que ser personas que sepas a ciencia cierta que no van a regalarte los oídos o criticarte porque si, es decir, lo más objetivas posible.

8. Sé paciente
Habrá días que no tengas demasiada inspiración o ganas de sentarte frente al teclado a escribir, pero tienes que ser consciente de que esto es totalmente normal y no agobiarte. Tendrás días más fructíferos y otros menos.