1. No te cierres de inmediato
Es preferible que tengas una actitud positiva y abierta ante cualquier idea. La negatividad solo llevará a la desmotivación de tu equipo y a poner barreras en tu comunicación con ellos. Da una oportunidad a cada proyecto e interésate por él.

2. Escucha lo que tienen que decir

Pon atención a cada uno de los puntos en los que se basa la idea. Aunque de primeras te parezca un pensamiento atípico quizás, a lo largo de la explicación, puedas encontrar objetivos más valiosos para tu negocio de los que sacar un mayor rendimiento.

3. Pide que te expliquen su estrategia
Es una forma de hacer que la persona que tiene la idea se esfuerce en diseñar un plan para llevar a cabo su proyecto. Él mismo se podrá dar cuenta de si merece la pena continuar con el proceso o, por el contrario, no va a dar los resultados que espera. Evitará que seas tú quien rechace la idea.

4. Comparte la idea con profesionales
Aunque no creas que sea una buena idea inicial, es recomendable que hagas partícipes al resto del equipo de todos los principios en los que se basa. Quizás, entre unos y otros, se pueda aportar claridad al tema y dar otro enfoque al propuesto.

5. Haz pública tu opinión
Si, desde tu punto de vista, la idea presentada carece de la fuerza necesaria para invertir tiempo de trabajo en ella, hazlo saber en cuanto tengas claros tus razonamientos. Es tu opinión y debe ser conocida por todos. No significa que sea peor ni mejor pero tienen derecho a conocerla.

6. Fomenta el diálogo con los compañeros
Tus propios compañeros pueden ser quienes te aconsejen y te lleven a tomar una decisión en función de los intereses generales del equipo. Entre todos, podréis evaluar mejor las claves de la idea y valorar si realmente merece la pena apostar por ella.

7. Intenta buscar otras perspectivas
Si lo que escuchas no te llega a convencer, motiva a tus empleados a que sigan pensando en cómo mejorar la idea. Presenta tus propias conclusiones y los caminos donde te fijarías para continuar. Haz de guía y las ideas serán más fieles a tus pensamientos.

8. Cuida tus palabras
La comunicación es imprescindible cuando se trata de sacar adelante una idea o, por el contrario, desecharla. Muestra la educación y la formación que tienes e intenta siempre utilizar un vocabulario positivo aunque finalmente el proyecto no salga adelante.

9. Valora la iniciativa mostrada
Tu equipo tiene que sentirse apoyado en todo momento. El buen funcionamiento de un negocio depende en gran parte de los conocimientos y el esfuerzo de sus empleados. Si una idea no te gusta, motívales para que sigan explotando al máximo sus habilidades y estén siempre alerta.

10. Sé sutil y descarta la propuesta
Desde un primer momento has sabido que la idea que te estaban presentando no tenía mucha validez. Has sabido escuchar y darle una oportunidad pero, llega el momento de la verdad. Muéstrate sincero y expón las razones que te han llevado a esa conclusión.