1. No ofreces mucha información
Te limitas a decir cuál será la labor del profesional en la empresa pero no defines las funciones concretas que tendrá qué realizar. Además, obvias especificar cuál es el horario ofrecido y las características generales del puesto.

2. Pides demasiados requisitos
Solicitas que tu futuro empleado tenga unos conocimientos muy concretos y no dejas claro por qué son importantes para la empresa tener ese tipo de competencias laborales. Exiges mucho y ofreces poco, algo que hace que tu empresa se muestre muy estricta.

3. Te olvidas de actualizar el contenido
Si quieres aumentar tu equipo tienes que renovar los mensajes de la página web de la empresa y las redes sociales continuamente. Es importante que incluyas nuevas propuestas de trabajo y sepas reorientar el mensaje para llegar a más gente.

4. Acumulas mensajes sin contestar
La comunicación debe ser imprescindible para el buen funcionamiento de la empresa. Dejas que en tu buzón de mensaje se acumulen correos electrónicos de futuros empleados y olvidas la importancia de resolver sus dudas en todo momento y la rapidez en contestar.

5. Tu presencia en la red es nula
Si alguien quiere saber más sobre la empresa se encuentra con un vacío en la red que da sensación de abandono. No generas un hábito en las redes sociales y pareces estar atrasado ante otras empresas.

6. El salario es poco competitivo
En la mayoría de los casos no especificas el salario que recibiría tu empleado pero, si lo haces, haces que el profesional desestime la propuesta. El salario debe de ir acorde con las características del puesto y ofrecer la posibilidad de aumentarlo con el tiempo.

7. No trasmites seguridad en tus palabras
La falta de información por parte de la empresa puede llevar a pensar que, tras ella, no hay una persona capacitada para coger las riendas de su negocio. Te muestras pausado y sin coraje para dirigirte a otros y eso se transmite. No te ven como un modelo a seguir.

8. Esperas sentado sin hacer nada
Careces de una estrategia de marketing sólida para que tu empresa goce de la presencia que se merece. Dejas que otros se interesen por ti y den el primer paso para acceder a la empresa. Tienes que mostrar más interés para que los nuevos empleados quieran trabajar en tu empresa y ser tú quien busque a los mejores profesionales.