1. Poner las más importantes en la pantalla principal. Puedes establecer las que más uses en la zona principal de la pantalla, y si puede ser por los bordes mejor, así será mucho más sencillo y rápido acceder a ellas.

2. Clasificación por verbos. Nombrar las carpetas en función de las acciones para las que están destinadas las aplicaciones que contienen. Ver (para vídeos), jugar, fotografiar…

3. Por temas. Es decir, juntar en la misma fila las dedicadas a la fotografía (Apps de retoque, Instagram…) en otra las redes sociales (Facebook, Twitter…) etc.

4. Por colores. Distribuir el teléfono por colores es una forma fácil de recordar dónde se encontraba cada App. Puedes juntar todas las que sean rojas, verdes, azules…

5. Con “emoji”. Puedes asignar a cada carpeta un emoticono que te ayude a relacionarlo con las aplicaciones que hay dentro.

6. Orden alfabético. Tan sencillo como colocarlas en orden de la “A” a la “Z”.