1. “Te estoy escribiendo por WhatsApp. Dime si te llegan mis mensajes”.
El usuario de la aplicación recibía este mensaje por SMS y al contestar se suscribía automáticamente a un servicio de SMS Premium. Lo más raro es que la gente contestaba a pesar de que recibían el mensaje de texto del número 25565 y no de ninguna persona de su agenda o similar. .

2. Fallo de seguridad en Android que permitía leer las conversaciones.
WhatsApp guarda las conversaciones en una tarjeta microSD, así que si el usuario accede a que otras aplicaciones distintas puedan tener acceso a esta tarjeta, se pueden leer las conversaciones mantenidas y guardadas en la misma.

3. Vulnerabilidad al compartir nuestra ubicación.
WhatsApp afirmó que este error ya se estaba solucionado en una nueva versión beta. Este fallo de seguridad permitía a los “ciberdelincuentes” conocer la ubicación de la persona que está utilizando esta opción.

4. Problemas de privacidad con Facebook.
Tras la compra de la aplicación de mensajería instantánea por Facebook se desataron muchísimos rumores como que se publicaría un álbum de fotos en el perfil de cada uno con las imágenes que nos enviaban por WhatsApp. Obviamente, todo falso.

5. El WhatsApp de Mark Zuckerberg.
Quizás la más ridícula o la menos credible resulta la que supuso el envío de mensajes de Whatsapp por parte del propio Mark Zuckerberg. Totalmente inverosímil.