Entrar en una tienda de Japón y ser atendido por un robot ya es posible. La empresa japonesa de telecomunicaciones e Internet Softbank, una de las tres grandes operadoras del país, ha dado el paso. El nuevo miembro de su equipo se llama Pepper, un robot humanoide dotado de la capacidad suficiente para comprender, escuchar y hablar. Estas cualidades son las que han hecho de él el nuevo dependiente de las tiendas de telefonía de los distritos comerciales de Ginza y Omotesando.

Mide 1,2 metros de altura, pesa 28 kilos, es totalmente blanco y está equipado con un interfaz de “reacción pro-activa” que le permite reconocer la voz humana. Ha sido diseñado para entender las emociones de los humanos, comunicarse e incluso llegar a mostrar su estado de ánimo en determinadas situaciones. No tiene piernas pero la movilidad de sus brazos le permite interactuar con los clientes de una forma bastante natural.

Pepper has sido presentado en Tokio ante la ante mirada del consejero delegado de Softbank y presidente del operador estadounidense Sprint, Masayoshi Son. El autómata ha sido desarrollado de forma conjunta con la compañía francesa de robótica Aldebaran Robotics, y es según los desarrolladores, el “primer robot personal del mundo que lee las emociones”. Esto es posible gracias al sistema central en la nube que posee, por el cual, procesa y recibe la información de los humanos.

Y no sólo recibe nuestras dudas o preguntas, también podemos comunicarnos con él. La pantalla que decora su pecho le permite mostrar información y relacionarse con los humanos durante 12 horas. La compañía Foxconn (provedor de Apple) será la encargada de fabricar más unidades y ponerlas a la venta.

Así que, ya sabes, ¡tú también puedes hacerte con uno de ellos! Su precio será de 1.930 dólares y saldrá a la venta al público en general en Febrero de 2015. Con ello, la robótica asistencial vuelve a dar un paso más en sus creaciones y revoluciona, con sus robots, nuestro día a día. De momento, lo ha hecho cantando y bailando con su nueva apuesta, Pepper. El entretenimiento está asegurado.