En todas las clases y en todos los hogares hay niños a los que les encanta estudiar, mientras que otros lo ven como una auténtica obligación y un aburrimiento. El estudio y la realización de deberes son algo realmente importante en el día a día de los niños. Aquí tienes 5 sencillos consejos para ayudar a motivar a un niño a la hora de sentarse frente a los libros.

1. Fija un horario.
Intenta que sea siempre el mismo, ya que la rutina de estudio es buena tanto para el pequeño como para ti. Así sabrá cuando es el momento de estudiar y cuando el de jugar o descansar.

2. Ofrece pequeñas recompensas.
No se trata de “comprarle”, sino de ofrecerle algo que le guste que pueda hacer una vez cumpla con sus responsabilidades. Puede ser bajar al parque, leer, ver una película…

3. Haz del estudio algo divertido.
Puedes convertir las tareas en un pequeño juego, motivándolo y retándolo a resolverlo.

4. Valora sus esfuerzos.
Siempre que un niño hace algo mal hay tres o cuatro adultos para decírselo. Pues bien, cuando las cosas se hagan de forma correcta, tienes que estar ahí para valorar su esfuerzo y decirle lo bien que lo ha hecho. Eso le motivará para repetirlo.

5. Intenta ser un buen ejemplo.
Si te ven leer, o te pones a estudiar junto a ellos te tomarán como ejemplo y copiarán lo que haces.