1. No despegarse del móvil en ningún momento. ¿Quién no ha tenido al lado a la típica persona que está contigo y a la vez con muchísima gente más a través del teléfono? Personas incapaces de quitar su vista de Twitter, Facebook, Whatsapp… Si tú eres una de esas personas que dan prioridad a lo virtual antes que a lo real, cuidado.

2. Ansiedad al no estar cerca del ordenador o dejarte el smartphone en casa. Te notas ansioso, nervioso, irritado… Necesitas tenerlo contigo para estar tranquilo. Claros síntomas de que tienes una dependencia nada sana de estar “online” constantemente.

3. Abandonar obligaciones. Esto es algo más serio. Descuidar o hacer peor nuestro trabajo o nuestras obligaciones del día a día por jugar a alguna aplicación online o hablar por Whatsapp constantemente puede poner en riesgo nuestro empleo, nuestro estudio o simplemente, nuestros hábitos y responsabilidades del día a día.

4. Dormir menos o peor. Llevas un rato delante de Facebook o viendo vídeos en Youtube y… ¡mira la hora que es! El tiempo de sueño es vital e importantísimo para nuestro día a día.

5. Olvidarte de comer o hacerlo mientras estás conectado. Comer cuando se está al lado del ordenador o hablando por el móvil es una costumbre malísima. Pero no es la peor, hay quien hasta olvida preparar la comida o la cena por estar demasiado atento a la pantalla.

6. Pensar en Internet mientras se hacen otras cosas. Si estás con tus amigos, tu pareja, tu familia y te preocupa más hacer una foto para compartir en Internet más que disfrutar de ese momento es que algo no va bien. La vida real es mucho más importante que todo lo que está detrás de la pantalla. Disfruta cada momento, ya tendrás tiempo de compartirlo con los demás.

7. Googlearte a ti mismo constantemente. No sólo demuestra que tienes un problema con Internet, también que eres un ególatra de cuidado.

8. Conectarte es lo primero y lo último que haces. Si tienes el despertador en el teléfono lo más probable es que lo primero que hagas es, de paso, mirar qué ha sucedido en tus redes durante tus horas de ausencia. Por la noche te metes con el móvil en la cama. Es lo primero y lo último que ves cada día. ¿Nada grato, verdad?

9. Tener más amigos en la red que en el mundo real. Y es que la palabra “amigos” de Facebook no es muy correcta. Nada es equiparable a una charla con amigos en carne y hueso, apaga el ordenador y ve con ellos a tomar algo.

10. Ni siquiera ver la televisión. Hoy día mucha gente pasa más horas frente al ordenador que frente a la televisión (ambos perjudiciales en exceso, eso sí).