Cuando tienes muchas cosas que hacer y poco tiempo, contra el estrés, productividad. En muchas ocasiones nos agobia pensar todas las tareas que tenemos por delante a lo largo del día, ya sea en la vida personal, en la vida profesional o en la combinación de ambas. A todos nos ha pasado que hay veces que el problema no es falta de tiempo, sino falta de concentración o productividad, y nos vemos estancados, incapaces de avanzar en aquella tarea que estamos desempeñando sea cual sea.

Llamamos productividad personal a la cantidad de trabajo útil que una persona puede sacar adelante en una unidad de tiempo. Dentro de la productividad personas toman partido la intensidad de la tarea que estemos realizando, nuestra capacidad de concentración y el nivel de energía que tenemos.

Muchas veces la clave para mejorar nuestra efectividad están en la mente, pero hay muchos factores que pueden favorecer este nivel de productividad:

Madrugar

Levantarse temprano con el despertador sonando supone un verdadero esfuerzo para la mayoría de las personas, pero es importante tener en cuenta que, en la mayor parte de las ocasiones o las actividades que queramos realizar, nuestro cuerpo y nuestra mente responden mejor en las primeras horas del día. Además, cuanto antes te despiertes, más horas tienes por delante para desempeñar todas tus tareas pendientes.

Planificar

Lo primero es identificar los objetivos del día y dar prioridad a aquellas cosas que no podemos abandonar a lo largo del día. Por ello es importante que dediques unos minutos cada mañana a para planificarte tu día con todas las tareas, los descansos y los compromisos. Si prefieres irte a la cama con la mente en blanco, puedes dedicar diez minutos la tarde anterior a planificar el día siguiente.

Evitar interrupciones

Cuando te interrumpen o te interrumpes de la actividad que estés realizando, no solo pierdes ese tiempo que no estás trabajando, sino lo que es más importante, el tiempo de concentración. En muchas ocasiones lo más difícil es encontrar la inspiración y concentrarnos en eso que queremos hacer, por eso, es importante mantener ese clima el mayor tiempo posible, sin interrupciones. Algunos consejos son apagar el móvil o pedir a las personas que hay en tu entorno que no te molesten.

Descansos

Al igual que es importante conectar, también lo es desconectar durante los descansos o ratos libres. De hecho, es importante que en esa planificación de la que hemos hablado más arriba incluyas los descansos que debes realizar a lo largo del día. Además de las horas de sueño y de descanso corporal, es importante que tengamos en cuenta los descansos mentales.

Cuidar tu lugar de trabajo

Estar cómodos en nuestro lugar de trabajo  y tener un espacio ordenado y funcional, aunque nos pueda parecer un simple capricho decorativo puede repercutir de manera positiva en tu nivel de concentración. Intentar realizar cada tarea siempre en el mismo lugar puede ayudar a alcanzar ese estado de enfoque y claridad mental.

¡Te lo mereces!

Y por qué no, cuando alcanzas tus objetivos personales o profesionales te puedes gratificar a ti mismo, se trata de darte un capricho del tipo que sea para crear un estímulo positivo como respuesta al nivel de esfuerzo empeñado.

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