1. Tu cerebro funciona mejor.
Si no estás continuamente pendiente de tu Smartphone y de esas mil tareas y aplicaciones que te proporciona, podrás ser mucho más productivo y rendir más.

2. Tendrás mejores reuniones.
Si te encuentras en una reunión con el teléfono en la mano y mirando tu correo o tus redes sociales, lo más normal es que pierdas por completo el hilo de los temas que se están tratando, o lo que es peor, alguien te ha preguntado algo ¡y ni te has enterado! Las reuniones libres de teléfonos móviles deberían ser un hecho.

3. Tus empleados van a mejorar en la toma de decisiones.
Si dejas a tus empleados tomar decisiones por sí mismos sin tener que consultarte a través del teléfono constantemente, verás como tendrán más iniciativa y mejorarán su rendimiento y trabajo. Necesitan cometer errores y arriesgarse para aprender.

4. Puedes retener a los mejores talentos.
Derivado del punto anterior, te darás cuenta cuáles son (por sí mismos) los mejores talentos de tu empresa.

5. Además, podrás aumentar la eficiencia.
Los empleados que pasan los días atentos del teléfono no rinden en su trabajo, no son eficientes.

6. Aprenderás la diferencia entre una emergencia y una “emergencia”.
Hay muy pocos casos realmente urgentes como para que no puedan esperar media hora o, incluso, un par de horas. Aprende a diferenciarlos para ser más eficiente en el trabajo.

7. Podrás dormir mejor y despertar mejor.
Si duermes con el teléfono al lado, aunque lo dejes en “vibrador”, no vas a descansar profundamente. Apaga por completo el teléfono e incluso déjalo fuera de la habitación, así evitarás tentaciones de mirarlo si te desvelas. Utiliza un despertador convencional para levantarte.

8. Estarás abierto a más oportunidades.
Si vas por la calle mirando a la pantalla, podrías perder oportunidad de conocer a alguien, ver alguna oportunidad que pase desapercibida…. Levanta la vista y mira el mundo que te rodea.

9. Tendrás una mejor capacidad para resolver problemas.
¿Nunca te has dado cuenta de que las mejores ideas vienen cuando no estás dentro de la oficina? Eso tiene una razón y es que estando fuera del trabajo, sin presión, nuestro cerebro nos muestra otros puntos de vista que pueden tener grandes beneficios para nosotros.