Guárdate tus pensamientos negativos
Delante de este tipo de personas es mejor que no comentes lo que veas mal, a menos que sea de vital importancia. Suelen alarmarse rápidamente y al final acabarás pensando que una cosa prácticamente insignificante es un problema como un mundo de grande.

Extrae lo positivo de sus frases negativas… ¡Y díselo!
Si no hacen más que lamentarse porque ha aparecido un fallo a última hora, coméntales que peor hubiera sido no darse cuenta, entregar las cosas mal hechas y haber soportado después la reprimenda de turno. Que vean que a veces es verdad que no hay mal que por bien no venga.

Pregúntales por soluciones
Seguramente cuando dejen de pensar en el problema y piensen en la solución, vean que es menos complicado de lo que parecía en un principio. A veces estas personas solamente necesitan alguien que tire de ellas.

No asientas ante todas sus excusas
Las personas negativas suelen buscar causas y excusas a todo lo negativo y a veces las cosas pasan porque tienen que pasar. No les des siempre la razón o siempre creerán que la tienen uy no saldrán jamás de ese mundo negativo en el que viven.

Pasa por alto los pequeños errores
Si hay un pequeño error, fácilmente solucionable y tú solo o tú junto a alguien menos negativo podéis solucionarlo, ocúltalo. Como dijimos anteriormente, las personas negativas pueden magnificar las cosas de forma que al final los demás también pensemos que son algo peor.

Evita enzarzarte en sus discusiones-espiral
Hablando mal y pronto… “¡Déjalos que se maten entre ellos!” Hay veces que simplemente es mejor no intervenir en esas conversaciones entre personas negativas que se convierten en una espiral de negatividad que no conduce a ninguna parte. Si no te incumbe, trata de huir de ellas.