El año acaba de empezar, pero si llevas desde el día 1 de enero sin probar una gota de alcohol, probablemente te sientes como otra persona totalmente distinta. Aunque es necesario aclarar que seguramente no estés experimentando todavía algunos de los beneficios más visibles, es simplemente una cuestión de tiempo. Todo depende de la relación que tuviera cada persona con el alcohol antes de empezar este movimiento.

Pero algunos de los beneficios a largo plazo son los que tienen que servirte como fuente de motivación para continuar con este desafío, que lo único que va a provocar son acciones positivas en todo tu organismo. Esta tradición está mucho más extendida en Reino Unido porque los índices de alcoholismo son mayores que en España, pero es beneficiosa para cualquier persona. Si quieres saber más sobre el consumo de alcohol en los demás países, aquí te dejamos un artículo que puede interesarte. Estas son algunas de las ventajas del “Enero seco.”:

No sufrirás resaca

Quizás el beneficio más obvio de dejar de beber alcohol sea que te vas a librar de forma permanente de las resaca. A partir de esto, podrás empezar a disfrutar de verdad los fines de semana. Y si eres de los que sale incluso entre semana, empezarás a ser mucho más productivo en el trabajo este mes.

Tendrás más dinero

No es ningún secreto el hecho de que cortando con el alcohol podrás ahorrar bastante dinero. Piensa en esos 6 euros (tirando a lo bajo) que te vas a ahorrar en cada copa cuando salgas con tus amigos. Puede que en un principio te cueste, pero verás como poco a poco y sumando los beneficios serás más feliz a la larga. Puedes ahorrar ese dinero e irte de viaje, por ejemplo.

Dormirás mejor

El alcohol te ayuda a dormirte antes, pero puede dañar la calidad de tu sueño a la larga. Puede que te despiertes agotado e irritable después de haber bebido. Puede que cuando dejes de beber experimentes un par de noches en las que no puedas conciliar el sueño, pero en pocos días notarás cómo empiezas a dormir mejor.

Tendrás una piel más sana

Beber alcohol te lleva a tener una piel seca. El alcohol nos deshidrata, y esto incluye a nuestra piel. Si bebes mucho estás haciendo que tu piel deje de recibir las vitaminas y los nutrientes necesarios. Si dejas de beber y te hidratas, notarás como tu piel te lo agradece.