La psicóloga Carol Dweck ha pasado toda su carrera estudiando la actitud y el rendimiento y su estudio más reciente muestra que la actitud es la clave para el éxito. Dweck encontró que las actitudes fundamentales de las personas orbitan entre dos categorías: una mentalidad fija o una mentalidad de crecimiento.

Con una mentalidad fija, crees que eres lo que eres y que no se puede cambiar. Esto crea problemas cuando te desafían porque cualquier cosa que parece ser más de lo que puedes manejar te hará sentir desesperado y abrumado. Las personas con una mentalidad de crecimiento creen que pueden mejorar con esfuerzo. Superan a los que tienen una mentalidad fija, incluso cuando tienen un coeficiente intelectual más bajo, debido a que afrontan desafíos, tratándolos como oportunidades para aprender algo nuevo. El factor decisivo en la vida es la forma de manejar los reveses y desafíos. Según Dweck, el éxito en la vida consiste en saber lidiar con el fracaso.

Sé apasionado. Las personas empoderadas persiguen sus pasiones sin descanso. No siempre vas a ser el que tenga más talento, pero lo que te falta de talento se puede compensar con la pasión.

Ten iniciativa. Las personas con una mentalidad de crecimiento saben que no hay tal cosa como un momento verdaderamente perfecto para seguir adelante. Luego, haz un esfuerzo adicional (o dos).

Espera resultados. Las personas con una mentalidad de crecimiento saben que van a fallar de vez en cuando, pero nunca dejan de esperar nuevos resultados. Esto les mantiene motivados y alimenta el ciclo de empoderamiento.

Sé flexible. Cuando una situación inesperada desafía una a persona, se adaptan hasta que consiguen resultados.

No te quejes cuando las cosas no salen bien. Quejarse es un signo evidente de una mentalidad fija. Una mentalidad de crecimiento busca oportunidades en todo, así que no hay espacio para las quejas.