Los profesores de dos escuelas de negocios en Italia y Francia, hicieron que sus alumnos renunciarán a sus teléfonos un día entero. La mayoría de los estudiantes, sintieron de alguna forma algún grado de ansiedad. No sabían qué hacer con el tiempo libre, en el desayuno o en el transporte público. También se dieron cuenta de la frecuencia en que las personas que sí tenían móvil lo miraban. Un estudiante señaló que uno de sus amigos había mirado el móvil cuatro veces en un periodo de diez minutos, y que probablemente era lo mismo que hacía él normalmente.

Otro estudio en Estados Unidos, que tenía el mismo objetivo, que los jóvenes renunciarán a sus teléfonos, encontró que los jóvenes rinden menos cuando tienen “mono”, y hasta experimentaron síntomas psicológicos, como una subida de la presión sanguínea. También un sentido de pérdida, una especia de tristeza, un hueco a llenar.

Pero la realidad, sobre todo para las personas jóvenes, es que el uso del teléfono, sobre todo el exceso de uso, no es beneficioso para nada. Otro estudio estadounidense muestra como la depresión y el suicidio ha aumentado entre los adolescentes en los últimos años. Los autores de este estudio querían descubrir cuáles podrían ser las causas reales. Aunque es solo una correlación, el equipo encontró una relación entre el incremento del uso de smartphones y la salud mental de las personas.

El 48% de las personas que pasan cinco horas o más con el teléfono, han pensado en el suicidio o lo han planeado, en contraposición al 28% de las personas que solo pasan una hora con el teléfono móvil. No se puede asegurar que el crecimiento en la utilización de los smartphones sea la causa principal de los problemas mentales entre adolescentes, pero está claro que ha supuesto un antes y un después, y los datos lo avalan. Los adolescentes que pasan más tiempo haciendo deporte, leyendo, haciendo deberes o simplemente socializando, tienen un riesgo mucho menos elevado de padecer depresión.

Por supuesto, sigue siendo todo muy novedoso a día de hoy, pero nuestra interacción con los teléfonos móviles cambiará con el tiempo, quizás se reduzca con el tiempo o quizás incremente, lo que parece difícil a día de hoy.