Señales de que te preocupas demasiado (y cómo solucionarlo)

Si eres de los que pone a alguien en su sitio con toda la razón y luego se siente mal, de los que no son capaces de poner una sonrisa a un compañero que esperabas que te ayudara con algo y no salió de él hacerlo o, simplemente, de los que no para de dar vueltas al coco con preocupaciones absurdas, esta fotogalería es para ti. Estas y algunas más son señales de que te preocupas en exceso y en esta fotogalería te sugerimos algunas soluciones para cada una de ellas. Toma nota y don’t worry, be happy.

Señales de que te preocupas demasiado (y cómo solucionarlo)

Siempre buscas la cara B de todo. Para ti todo es un problema en potencia. Antes de disfrutar una buena noticia ya estás pensando en cuál podría ser la mala en relación a la misma cosa. La solución: piensa con la cabeza y no sólo con el corazón. Sopesa antes los pros que los contras. Y no confundas ansiedad con problema real.

Señales de que te preocupas demasiado (y cómo solucionarlo)

No duermes bien. La falta de sueño es una clara señal de mal funcionamiento emocional. Esto a su vez conlleva a sufrir un mayor estrés y, por tanto, a dormir peor. Es un círculo vicioso. La solución: olvídate del teléfono antes de dormir, cámbialo por un libro o cualquier otra cosa que te abstraiga de la realidad. Crea tu propio espacio.

Señales de que te preocupas demasiado (y cómo solucionarlo)

Te angustias por una situación desagradable tiempo después. Todo el mundo experimenta situaciones incómodas y a veces hay razones para sentirse mal a toro pasado, pero si eres de los que siempre te quedas dándole vueltas, tiene un problema.
La solución: hacer algo que te despeje, por ejemplo, pasear. Cuando comiences a darle vueltas a la cabeza, ponte a hacer algo que te haga olvidarte de ello.

Señales de que te preocupas demasiado (y cómo solucionarlo)

Estás resentido con los demás. Si eres de los que esperan cosas de las personas y luego tiene una actitud hostil hacia los que no hacen lo que esperas de ellos, deberías echar el freno o te quedarás solo porque nadie es perfecto. La solución: dejar de esperar que los demás intuyan lo que quieres. Si quieres algo, acláralo, no esperes a que lo adivinen.

Señales de que te preocupas demasiado (y cómo solucionarlo)

Te sientes culpable muy a menudo. Es común sentirse culpable por cosas que son normales pero dan la sensación de extraordinarias, como pedir un aumento o dar órdenes severas a un empleado. La solución: piensa qué harían otros en tu lugar. Quizá nadie se sentiría culpable en tu lugar, entonces, ¿por qué tú sí? La respuesta a esta pregunta te hará restar importancia y culpabilidad a lo que hagas.

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