Cuando somos adolescentes, podemos tomarnos un bol de cereales o unos noodles instantáneos antes de cenar y después ser capaces de seguir comiendo. Pero como todo en la vida, esto también cambia. Comparando el metabolismo de un adolescente con el de una persona adulta, es muy fácil darse cuenta de cómo la nutrición y la energía requerida cambian dependiendo de nuestra edad.

Llevar una dieta adecuada para tu edad, puede ayudar a mejorar tus funciones vitales así como tu saludad en general. Por supuesto, todos conocemos la típica frase, que es tan típica como cierta, y es que llevar una dieta saludable y realizar ejercicio de forma regular juegan un gran papel para nuestra salud.

Existen una serie de factores que nos influyen a la hora de comer dependiendo de nuestra edad, por ejemplo el metabolismo, el nivel de hormonas y los nutrientes requeridos.

Niños y adolescentes:

Para asegurar que tanto niños como adolescentes están recibiendo la cantidad de nutrientes necesaria para su crecimiento, es importante que ingieran la cantidad recomendada de frutas, verduras, cereales, proteínas y calcio. Esto incluye 2 piezas y media de fruta, entre 2 y 5 de verduras, entre 4 y 7 alimentos que contengan cereales, 1 o 2 porciones que contenga proteínas y 3 lácteos.

Las necesidades de calcio son más altas en la adolescencia porque es cuando se desarrolla la masa muscular.

Entre 20 y 39:

Cuando llegamos a la edad adulta, necesitamos incrementar de forma ligera la cantidad de fruta, proteínas y calcio. La densidad de los huesos continúa creciendo hasta el final de la veintena, por lo que adecuar la cantidad de calcio es importante. Esto es importante para prevenir la osteoporosis.

Entre 40 y 59:

Optimizar la cantidad nutricional y la diversidad de los alimentos es muy importante en este periodo. Es una etapa en la cual necesitamos ser muy conscientes de nuestro peso. Es el periodo en el cual tenemos más facilidad para ganar peso debido a factores como el metabolismo. Es crucial ingerir frutas y verduras para ayudar a nuestro cuerpo y a nuestro cerebro.

Más de 60:

Cuando nos hacemos mayores, necesitamos ingerir menos energía ya que realizamos menos actividades que cuando éramos jóvenes. Pero es importante adecuar la cantidad de proteínas y por supuesto, el consumo de calcio es fundamental.