Debes tener claras una serie de pautas a seguir antes de comenzar tus vacaciones, como por ejemplo, estas cinco.

1. Buscar el momento más adecuado para irte
No vale cualquier momento para coger las maletas y cruzar la puerta de la oficina hasta dentro de dos o tres semanas. El primer paso es saber cuándo puedes irte de vacaciones, que probablemente no siempre sea cuando más te apetecía. Debes mirar qué proyectos importantes hay en activo, cuando puede sustituirte alguien o cuando se notaría menos (en lo que a trabajo se refiere) tu ausencia. O, simplemente, irte cuando te proponga tu jefe.

2. No dejar nada importante por hacer
Para irte de vacaciones tienes que dejar todo bien atado. Si tienes algo importante o urgente entre manos, haz lo que sea para dejarlo zanjado antes de coger las maletas. Si no lo haces no sólo te puede suponer un problema laboral, también irte de vacaciones intranquilo o recibir constantemente llamadas de teléfono para consultarte.

3. Informar (muy bien) a quien vaya a sustituirte
Si alguien se va a quedar durante esas semanas encargado de tu trabajo y con ello, de tus responsabilidades, dedica unos días antes de irte a explicarle perfectamente y punto por punto qué es lo que tendrá que hacer. Además mándale un mail con indicaciones importantes (contraseñas, eventos, reuniones, pautas) para que pueda consultarlo siempre que le haga falta sin tener que molestarte en tus días de relax.

4. Reportar todo el trabajo hecho hasta ahora
Antes de irte también es una buena idea reportar a tu jefe todos los trabajos que estás haciendo en ese momento y su estado actual. Esto le permitirá saber el estado de todos tus proyectos y trabajos.

5. Informar a tus clientes de tu ausencia temporal
Si trabajas con distintos clientes hazles saber que vas a estar de vacaciones durante un período determinado (e indica las fechas). Además, si alguien va a sustituirte, dales su email para que se pongan directamente en contacto con él.