Es un hecho que la venta al por menor está cambiando más que nunca. Las nuevas tecnologías han permitido a los minoristas adaptarse a la experiencia de compra de todos los clientes y las tiendas son cada vez más centros de distribución de bienes y servicios solicitados online. Independientemente de cómo nos guste comprar más (en tienda o por Internet), hay avances que son evidentes y que no tardarán en considerarse la experiencia de compra más normal.

Durante años, en los almacenes de Amazon han convivido robots y asistentes. Pero los avances tecnológicos apuntan a que cada vez será menos necesaria la contratación de empleados. Actualmente existen los Oshbots, robots que pueden localizar mercancía y hablar con los clientes en inglés o español. Además, también muestran información promocional y anuncios en sus pantallas.

Estas “máquinas inteligentes” también están entrando en los probadores. Una compañía llamada Hointer ha desarrollado una tecnología que permite a los compradores hacer una lista de productos a través de la aplicación móvil. Entonces, los robots llevan esos elementos al probador en cuestión de segundos. Este sistema triplica el número de elementos que los compradores se prueban.

Lowe, una empresa americana de utensilios del hogar, ha desarrollado el “Holoroom 3D AR Virtual Room“, que permite a los clientes ver cómo quedarían en su hogar diferentes tipos de pinturas, baldosas y colores de suelo. Esto es todo un avance para las muestras de pintura.

Muchas tiendas del futuro tendrán WiFi gratuito, como la firma de diseño King Retail Services. La marca acaba de construir una tienda futurista en Oregon. El WiFi podrá sustituir a la caja registradora, con pagos móviles. Apple y Android ayudarán a mejorar los programas de fidelización y proporcionarán mejores datos a los minoristas.

Y muchas tiendas podrían ofrecer lugares para cargar su teléfono, una iniciativa que Starbucks ya ha implementado a través de la tecnología inalámbrica Powermat.