Tal vez la estadística más esclarecedora proviene de la Universidad de Maryland, donde los investigadores crearon el proyecto “World Unplugged” abarcando 10 países. A través del curso de su investigación, encontraron que los estudiantes universitarios experimentaron síntomas compatibles con la adicción cuando fueron privados de su teléfono inteligente durante 24 horas. Usaron adjetivos como “inquietud”, “tristeza”, “solitario”, “deprimido”, “desesperado” e incluso “muerto” para describir la ansiedad de estar incomunicado.

La psicoterapeuta Nancy Colier sugiere que estos hallazgos significan que estamos desarrollando una adicción a la tecnología y que esta adicción está llevando a los seres humanos a estar mental y emocionalmente “desnutridos”.

¿Es usted adicto a su teléfono inteligente?

Piense en la última vez que fue a cenar, ya sea por negocios o por placer. ¿Estaba volcando en una conversación con su acompañante, o ambos eran culpables de mantener sus teléfonos sobre la mesa, escuchando compulsivamente ese zumbido de mensajes entrantes o chequeando de reojo los comentarios a su última publicación? Tal vez se dedicó a comprobar constantemente su dispositivo, o bien lo hizo su pareja, sin embargo la pregunta más apropiada es: ¿eres un esclavo del mismo dispositivo que se suponía que debía hacerte la vida más fácil y darte más libertad?

Para los empresarios y los empleados, los teléfonos inteligentes y otras formas de tecnología son una espada de doble filo. Por un lado, podemos llevar nuestro negocio con nosotros a donde quiera que vayamos. Por otro lado, este es exactamente el problema. Nos permitimos pocas pausas del estrés laboral. Estamos continuamente obligados a responder mensajes de correo electrónico, comentarios sobre medios sociales y completar otras tareas relacionadas con el trabajo. Es hora de hacerse cargo de nuestra salud digital y establecer las prioridades.

La desintoxicación del uso intensivo de teléfonos inteligentes es más fácil de decir que de hacer. Para muchos de nosotros, nuestros teléfonos son lo último que vemos por la noche, y lo primero que alcanzamos por la mañana. Parte de la desintoxicación es hacer simples cambios – por ejemplo, en lugar de coger su teléfono en primer lugar, acérquese a un ser querido, su perro o permítase una taza de café asolas con sus pensamientos. Para evitar la tentación de la mañana, compre un despertador para que pueda apagar el teléfono por la noche o al menos dejarlo en silencio o con el modo avión activado. Su descanso se lo agradecerá.

He aquí una idea. Espere al menos 30-60 minutos antes de volver a encender el teléfono después de despertarse. ¿Qué podría hacer en su lugar?

  • Tómese unos momentos para disfrutar de un periódico o un libro.
  • Haga el desayuno o el té. Siéntese y disfrute de estas cosas.
  • Escuche un podcast sobre algo que le interese.
  • Escuche ese antiguo aparato llamado radio. Tienen noticias, tiempo, música y deportes en esa cosa.

En otras palabras, dedíquese tiempo. Despierte temprano (y vaya a la cama antes) habiendo desconectado de verdad. Confía en mí, he pasado un montón de años acudiendo directamente a mi teléfono a primera hora de la mañana y es un hábito que desgasta. Un día de trabajo típico es una maratón, no un sprint, por lo que no inunde sus sentidos con material digital desde primera hora sabiendo que tendrá que hacerlo muchas veces durante el resto del día.

Evalúe sus hábitos digitales.

Deje de culpar la vida de la batería cuando se queda sin ella y empiece a ser crítico con sus hábitos digitales. La línea entre nuestras vidas personales y profesionales se ha vuelto cada vez más borrosa. Es hora de reforzar los límites. Durante su tiempo libre, ponga su dispositivo móvil fuera de su alcance y en silencio. Su negocio puede esperar.

Si trabaja por sí mismo, intente un turno de mañana que sea el más largo de toda su jornada. Luego permítase una horas de pausa, generalmente después del almuerzo, y haga un tercer turno más tarde a las 4 o 5 pm, que dure una o dos horas como mucho. Esto le permitirá trabajar en cosas como escapadas culturales, entrenamientos en el gimnasio, reuniones y llamadas telefónicas. Esto es sólo una sugerencia, y puede no funcionarle en su caso, sin embargo, trate de integrar algunas de estas ideas en interés de su productividad y salud.