Utilizar un Wifi abierto es increíblemente conveniente por razones obvias: para empezar, no tienes que pagar por él.

Pero los expertos en ciberseguridad alertan de que deberías preocuparnos, o al menos ser cuidados sobre las contraseñas que ponemos cuando nos conectamos a una red pública. ¿De verdad quieres arriesgarte a que los criminales obtengan tu información más valiosa?

Una encuesta realizada por Norton encontró que el 60% de las personas se sienten seguras utilizando redes abiertas, pero que la mayoría no lo está. Un 83% de los encuestados admitió haber mirado el correo, las cuentas del banco o compartido fotos y videos mientras usaba una red pública. Esto es un error colosal.

No hay ninguna razón para dejar de usar Wifi público, pero existen una serie de precauciones que todo el mundo debería tomar. Si exponemos todas nuestras contraseñas, los cibercriminales podrán acceder a ellas si por casualidad hemos entrado en un portal de Wifi falso, una trampa. Toda nuestra información se interceptará.

Incluso cuando necesitas una contraseña para acceder a una red Wifi, como en un restaurante, no estás seguro del todo. Todo el mundo puede pedir la contraseña y entrar, y si saben lo que se hacen, pueden acceder a toda tu información.

Solo por estar en tu hotel o en tu restaurante favoritos, no vas a estar protegido de estos ataques. La regla fundamental es no mirar nada que no quieras que nadie vea en una red pública.