Casi dos años han pasado desde que Virgil Abloh (1981, Chicago – 2021, Chicago) falleciera dejando un gran legado en la industria de la moda y una vacante difícil de cubrir en la dirección creativa de Louis Vuitton. Un acontecimiento que dejó al sector sumido en dos reacciones: la sorpresa por lo ocurrido y el silencio por el futuro de la marca.

Desde aquel fatídico 28 de noviembre, que la firma francesa no ofreciera un comunicado informando sobre el nuevo sucesor de Abloh no resultó extraño, puesto que la industria necesita sus tiempos para sondear, valorar y decidir sobre estas cuestiones. Sin embargo, que en el año en el que se van a cumplir dos años de la ausencia del diseñador que revolucionó la moda, Louis Vuitton no haya designado un nuevo director creativo hace saltar las alarmas y abre la puerta a un debate: ¿la ausencia de información se debe a una falta de candidatos al puesto o es posible hacer moda sin la figura de un director creativo?

Aunque la segunda opción ha perdido algo de fuerza al darse a conocer una colaboración de la firma con el diseñador Colm Dillane, lo cierto es que no hay confirmación por parte de las fuentes oficiales. Los rumores apuntan a que será Dillane –un joven diseñador y la mente maestra de Kidsuper–, quien se hará con tales honores. Puede que las ganas de ver a alguien ocupar el puesto lleven a la rumerología a hacer de las suyas, pero por ahora, Dillane sólo será el artífice de algunas de las prendas que formarán parte de la colección fall/winter 23/24.

No se sabe si esta colaboración será un tanteo por parte de la firma que da nombre al grupo LVMH, para ver la forma de moverse de Dillane dentro de la casa y su posterior acogida por el público, o si simplemente se trata de una forma de dinamizar las colecciones y de innovar en tiempos de tan alta competencia.

Desde que Abloh hiciera su último trabajo para Louis Vuitton –por cierto, con una presentación póstuma, pero bajo directrices previas– y hasta la fecha, la marca ha honrado su legado valiéndose del equipo de diseño de la división masculina que el creativo lideró hasta el último momento. Una moda fresca, de respeto máximo a los valores de la marca y con la mirada puesta en el confort. Divertida, unisex y anteponiendo la necesidad a la tendencia. Una moda que no sólo creó y compartió sino que le definió, ya que su estilo encajaba perfectamente con sus diseños. La defensa personal de una creencia con independencia de si resultaba o no comercial.

Un creativo necesario que adaptó la moda a la realidad de las calles para asegurar su continuidad. Memorables son aquellas declaraciones a la revista Daze en las que dijo que «el futuro de la moda es vintage porque está todo inventado. Entonces, nuestra labor como diseñadores y responsables de marcas de lujo que tienen que seguir vendiendo es crear nuevas prendas con inspiración en lo que ya existe». Puro sentimiento que, en una conferencia organizada por Women’s Wear Daily [noviembre de 2022], el CEO de Louis Vuitton, Michael Burke, dijera que la marca «no tiene prisa alguna por encontrar un sucesor para Abloh, no porque sea insustituible, sino porque fue único». Por estas palabras, cabe preguntarse si la teoría de crear moda sin necesidad de un director creativo al frente de las colecciones pudiera estar más que nunca sobre la mesa de negociaciones de Louis Vuitton. En el caso de ser posible, a lo mejor sólo es suficiente con continuar o recuperar legados del pasado.