«Era normal ser escéptico hace seis o siete años», afirma Jacek Olczak, CEO de Philip Morris, reconociendo que a día de hoy no hay lugar para tal escepticismo, ya que existe una creciente evidencia científica que avala la visión de alcanzar un futuro libre del humo de los cigarrillos. Olczak inaugura la ronda de ponentes de “Technovation 2022”, un evento internacional al que asistieron medios de más de 20 países para tratar los últimos avances de la compañía en materia de desarrollo de producto e investigación científica alineada con esa visión.

La industria tabaquera es una de las más afectadas por el escrutinio tanto social como político. La presión del sector es continua. Alrededor del mundo hay cerca de mil millones de fumadores; en España el 16,4% de las mujeres y el 23,3%, de los hombres fuman a diario, de acuerdo a la Encuesta Europea de Salud en España del año 2020. Números que contrastan con la anterior encuesta de 2017, un 18,8% y un 25,6%, respectivamente, que reflejan una bajada significativa. A nivel europeo, nuestro país ocupa el noveno lugar de los más fumadores, con un 19,7%. Bulgaria encabeza la lista con un 28,7% de su población, y en el otro polo está Suecia con un 6,4%, según Eurostat.

Desde el hall de un edificio acristalado, El Cubo, a orillas del lago Neuchâtel en Suiza, Olczak expone la clara visión que tienen desde PMI: que sus consumidores dejen de fumar o, por lo menos, que adopten otras alternativas con menor riesgo para su salud. Reconoce que hay un problema que ha durado casi 30 años, pero esto es un “restarted” y todo ha comenzado en esta sede, junto a otra en Singapur, desde donde plantean, investigan y sacan a la luz los resultados de sus estudios.

El Cubo, cuna de la innovación

A mediados del siglo pasado, la industria del tabaco revolucionó la forma de fumar con la incorporación del filtro. Desde entonces, no se había visto un cambio tan drástico en el sector tabaquero hasta la llegada de las alternativas a los cigarrillos: dispositivos electrónicos y calentadores de tabaco. En 2008 PMI incursiona en esta nueva misión respaldada por la innovación y la tecnología desde sus dos centros de I+D, con más de 980 personas entre ingenieros, científicos y técnicos de 40 nacionalidades, y una inversión de más de 9,000 millones de dólares.

En enero de 2009 abrió El Cubo en Neuchâtel, Suiza, 36.538m2 distribuidos en cuatro plantas, pilar, junto al laboratorio de Singapur, del emprendimiento científico enfocado al desarrollo de productos libres de humo. Este edificio es sinónimo de la transparencia que quieren reflejar sobre lo que hacen e investigan. Es un hecho palpable del interés de la compañía para mantener la confianza de los distintos núcleos sociales.

En la actualidad, sus investigaciones se han publicado en más 425 artículos y capítulos en libros especializados, cuentan con 18 estudios preclínicos y más de 10 estudios clínicos, y han registrado 4,600 patentes sobre productos sin humo y tienen 6.300 solicitudes de patentes pendientes, lo que la convierte en la empresa número 45 con mayor solicitudes de patentes en la Unión Europea.

El Cubo es el lugar donde se hace tangible la visión de un futuro sin humo, como su dispositivo de calentamiento de tabaco. Este producto es la primera gran apuesta de la compañía, y el resultado de la preocupación que tiene la tabaquera por reducir la toxicidad de sus productos tradicionales, los cigarrillos. Así en 2016 se convirtieron en los pioneros al presentar esta alternativa que no combustiona el tabaco, sino que lo calienta a una temperatura por debajo de los  350 – 400°C. Con ello, sin estar exento de riesgo, este producto logra reducir alrededor del 90-95% de las sustancias tóxicas que se liberan en el humo al quemar un cigarrillo.

En esta incursión, el consumidor es parte importante de la evolución, porque “debe cambiar su comportamiento, sus rituales”, plantea Olczak. La empresa ya genera el 30% de los ingresos mundiales de PMI gracias a este tipo de alternativas, pero buscan alcanzar el 50% para 2025. Es por ello, que cuando Olczak menciona que “en diez años los cigarrillos serán objeto de museo”, puede llegar a ser una realidad más que un mero chascarrillo.

La metamorfosis de una tabacalera

Más allá de la nicotina, PMI se ha embarcado en la adquisición de varias empresas farmacéuticas: Vectura, Fertin Pharma y OtiTopic, con esta última han desarrollado la primera aspirina por inhalación. “Lo más excitante es cuando encuentras las sinergias entre las investigaciones que hacemos y las extrapolamos y aprovechar esto para aplicarlo en el ámbito de wellness y de la salud en las terapias de inhalación”, comparte para Forbes Gizelle Baker, Vicepresidente Scientific Engagement de PMI. Esto deja ver el rumbo que está tomando la compañía al encontrar oportunidades de crecimiento alejadas del tabaco y la nicotina.

“Cuando miramos todo el desarrollo científico en el ámbito del tabaco, que por lo general no se percibe de manera favorable en el exterior”, recalca Baker, “puedes hallar una forma de desarrollar un medicamento”. Este rumbo en el desarrollo de fármacos y terapias de inhalación lo ha marcado, en mayor o menor medida, el desarrollo de su tecnología de calentamiento de tabaco. Sin embargo, este dispositivo no es el fin de un nuevo viaje. A este dispositivo aún le queda recorrido, ya que la innovación está atenta a las sugerencias de los consumidores. Es así como el siguiente paso de este producto está enfocado en hacer todo lo posible por maximizar la reducción de las sustancias toxicas al mantener, al mismo tiempo, una experiencia que permita que el mayor número posible de fumadores se cambien a estas alternativas. “Con el progreso de la ciencia y la tecnología hay un área de mejora”, expone Baker, “esa es la clave para asegurar que avancemos en una dirección positiva”.