Hace apenas tres años nadie habría imaginado que una pandemia azotaría el mundo entero, escribiendo un nuevo capítulo en la historia y dibujando una nueva realidad a la que la sociedad se ha tenido que adaptar de forma forzosa. Las medidas para paliarla han implicado cambios estructurales en nuestra manera de vivir y llevar a cabo nuestras actividades diarias, y ningún sector ha podido permanecer ajeno a esto.

Sobre cómo este hecho ha afectado a los medios de comunicación habla Pepe Cerezo en su libro Deconstruyendo los medios. Cómo adaptar las empresas de comunicación al entorno digital (Almuzara, S.L., 2022), donde plantea los retos a los que se enfrentan las compañías dedicadas a información y las nuevas puertas que se abren para esta industria que vive sumergida en una constante evolución.

Previo al covid 19, los medios de todo el mundo ya se encontraban ante el complicado reto de aclimatarse a la revolución digital, pero con ella han aparecido nuevas necesidades y posibilidades para llevar a cabo una transformación que se han visto obligados a priorizar.

En su libro, Cerezo plantea que, pasado el punto de llevar a cabo cambios inminentes para mantener las redacciones en funcionamiento durante los momentos más complicados de la pandemia, ha llegado el momento de plantear y planificar de manera ordenada una estrategia para llevar a cabo dicha transformación. Y para ello, ve necesario tener en cuenta la multitud de factores implicados en la configuración de la redacción de un medio de comunicación y su funcionamiento.

Pero, ¿cuál debe ser la respuesta? La fórmula para hacerlo no está escrita ni tampoco hay una solución única. Sin embargo, Cerezo pone de manifiesto en su libro que para hacerlo es indispensable pasar revisar el engranaje completo de los medios. Plantear nuevas formas de trabajo, equipos diversos e inclusivos, nuevos perfiles, recuperar el relato, la manera de distribuirlo y hacerlo llegar al público.

Deconstruyendo los medios plantea, en definitiva, la necesidad de un cambio de cultura que la industria periodística necesita poner en marcha para ser capaz de adaptarse a un mundo en constante cambio y evolución. Y, sobre todo, hacerlo con la cabeza y el orden que requieren organizaciones de tan compleja configuración.