TAPAS Magazine, de la mano del emblemático aperitivo Aperol Spritz, han entregado el premio Best Chiringuito 2022 a MariCarmen Casa Playa. Este espacio, situado a tan solo 9 kilómetros del centro de la capital malagueña, se ha alzado como ganador del listado de los 25 mejores chiringuitos de España que cada año elabora la revista. Como no podía ser de otra forma, el MariCarmen Casa Playa ha sido también el lugar elegido para celebrar la entrega del galardón.

La cita ha reunido a los amantes del sol, la playa, por supuesto, del buenrollismo de la provincia malagueña. Durante el evento, Ignacio Quintana, director general de SpainMedia, ha asegurado que «es una suerte poder venir a esta ciudad maravillosa, a esta comunidad maravillosa y a este lugar tan maravilloso». El director general de SpainMedia ha dedicado unas palabras a Carlos Olmedo, copropietario del chiringuito ganador, por su magnífica labor, sobre todo al tener que restaurar el local, que quedó destrozado por un temporal hace tan solo unos meses.

Por su parte, la concejala del ayuntamiento de Málaga, Ruth Sarabia, ha hecho hincapié en la importancia de fusionar la gastronomía tradicional con las últimas tendencias, que también pasan por la decoración y la forma de servir: «Es importante y creo que es lo que la revista TAPAS ha tenido en cuenta finalmente para premiar y reconocer la buena labor que están haciendo en MariCarmen Casa Playa».

“Para nosotros es un orgullo este reconocimiento”, ha dicho Carlos Olmedo, al recibir el premio. El copropietario del establecimiento también ha contado la historia del nombre de su local: «Mari Carmen era una persona real, que nos abandonó en 2015 por un cáncer. Quisimos darle a este maravilloso sitio su nombre y alargar su historia, dándole su forma, su trato al cliente y, sobre todo, su forma de cocinar. Nuestra cocina mezcla lo que a ella le gustaba, lo tradicional, con nuestro toque, un toque de tontería».

Así es el Best Chiringuito 2022

MariCarmen Casa Playa es una antigua casa familiar que sus propietarios abrieron hace seis años con la idea de convertir este rincón de la Costa del Sol en un paraíso alcanzable. Allí uno puede disfrutar de conversaciones al ritmo de la brisa marina, de atardeceres observando el infinito y del sabor, suave y con chispa, de un Aperol Spritz a escasos metros de la orilla del mar.

Su cocina fusiona elaboraciones caseras y tradicionales con propuestas con —como ellos definen— «un toque de tontería». Entre sus platos estrella se encuentran ensaladilla rusa «especial de la MariCarmen» con huevo frito, las vieiras al pil pil malagueño con parmesano gratinado, los nigiris o los uramakis… Una experiencia que se puede combinar a cualquier hora del día con un descanso en sus camas balinesas ancladas en la arena de la playa.