Fue en 2018 cuando los dirigentes de la recién nacida Cupra convocaron a los medios de comunicación en el viejo autódromo de Terramar, inaugurado en octubre de 1923 (pero en desuso desde 1955), para presentarnos el Cupra Ateca, el primer coche de la marca. Cuando volvimos a ser convocados allí el pasado martes 7 de junio no podíamos ni imaginar las dimensiones del movimiento telúrico que se estaba produciendo y del que íbamos a ser testigos privilegiados.

Una nutridísima representación de la prensa internacional de motor se había congregado en el viejo circuito oval de la localidad barcelonesa de San Pedro de Ribes para asistir no sólo a la presentación de los próximos modelos que Cupra lanzará al mercado en 2024 y 2025 –Terramar, Tavascan y UrbanRebel, por ese orden–, sino a los planes que el Grupo Volkswagen tiene para la marca y que no son otros que los de sobrepasar en volumen de facturación a Seat, la marca madre, nacida el 9 de mayo de 1950.

El acontecimiento tuvo las características de las grandes ocasiones. Al acto acudieron, entre otras personalidades, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès; la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez Jiménez y la presidenta de la Comunidad Foral de Navarra, María Chivite, además de los nuevos “embajadores” de la marca, la futbolista Alexia Putellas (ganadora del Balón de Oro 2022), el piragüista Saúl Craviotto o el artista italiano Salvatore Benintende, conocido artísticamente como TV Boy, además de accionistas del Grupo Volkswagen, pertenecientes a las familias Piëch y Porsche.

A todos ellos les presentó Wayne Griffiths, consejero delegado de Seat y Cupra desde el 26 de septiembre de 2020, los objetivos que se ha marcado, que no son otros que los de alcanzar y superar en 2022 150.000 unidades vendidas, duplicando así, las ventas de 2021, que fueron de 79.000 vehículos. Fijándose en 2025, el reto se sitúa en mantener unas ventas de medio millón de unidades al año. Si tenemos en cuenta que Seat vendió el año pasado 391.000 unidades, el objetivo no puede ser más ambicioso.

WAYNE GRIFFITHS MARCA EL AMBICIOSO OBJETIVO DE VENDER EN 2025 MEDIO MILLÓN DE UNIDADES

La de Cupra es ya una historia de éxito: en 2018, el año de su debut, facturó 430 millones de euros, una cifra que en 2021 se había multiplicado por cinco, alcanzando casi los 2.200 millones. En el evento celebrado en el autódromo de Terramar Griffiths aprovechó la ocasión para mostrar los tres próximos lanzamientos de la marca, que marcarán también un futuro electrificado a partir de 2024. El primero de estos lanzamientos será el Cupra Terramar, bautizado con el nombre del circuito que acogió el acontecimiento, un todocamino deportivo de 4,5 metros de largo. Será el último Cupra con motor de combustión, y que dispondrá de tecnología híbrida enchufable que le permitirá ofrecer una autonomía eléctrica de cien kilómetros.

También en 2024, a finales, aparecerá el Cupra Tavascan, un SUV 100% eléctrico inspirado en el poderoso todoterreno con el que Cupra ha competido en el rally de vehículos todoterreno eléctricos Extreme E ‘inventado’ por Alejandro Agag, y cuya temporada inaugural se desarrolló entre abril y diciembre de 2021 en territorios tan extremos como el desierto de Arabia Saudi y las superficies heladas de Groenlandia. El Cupra Tavascan tendrá 450 kilómetros de autonomía eléctrica.

Finalmente, en 2025 aparecerá el Urban-Rebel, un vehículo eléctrico pensado para ciudad y un público joven que busque una estética de SUV compacto, ágil y deportivo, de 4,03 metros de largo y 440 kilómetros de autonomía, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos.