Deja de dudar, empieza a respirar y céntrate en ser tú mismo. Esta es también la historia de El Águila, una cerveza auténtica con todos los matices del aroma y el sabor. Porque seduce lo natural, la vida no adulterada. Disfrutar de la libertad de tomar tus propias decisiones. En definitiva, crear tu propia historia de éxito, como lleva haciendo esta cerveza, en cada brindis.

Madrid, 1900. El Águila emprende su vuelo inaugural llena de inconformismo. Casi un siglo de singularidad en cada celebración donde ha estado presente, y un relanzamiento en 2019 con un mensaje en cada trago: Saborea Tu Libertad. Solo que ahora es momento de ir más allá, sin cuestionarnos tanto todo y viviendo más.

El Águila se hace y se disfruta bajo la misma filosofía: Si vas a darle la vuelta a todo, decide tú tu dirección. Con carácter, con autenticidad y, sobre todo, cogiendo las riendas de tu propio camino. Si le das la vuelta a tu cerveza, ¿por qué no a todo? Sin cuestionamientos, y si los hay, que ese brindis sea una manera de hacer la vida más sencilla.

EL ÁGUILA DORADA Y EL ÁGUILA SIN FILTRAR. COMIENZA UN VIAJE LLENO DE SABOR Y EQUILIBRIO

Que el leitmotiv sea el de atreverse a dejar el confort de la duda, las caretas y, simplemente, ser reales. Porque en eso consiste cada trago: en decirle sí a la vida, ahora sí, llena de sabor. El Águila Sin Filtrar es su variedad más icónica, se inspira en ese método tradicional donde no había filtros, solo levaduras en suspensión, dando cuerpo a los toques de malta caramelo y a ese frescor del lúpulo Lemondrop©. Y para los amantes de las lagers con personalidad, está El Águila Dorada, llena de equilibrio, donde ese caramelo y la frescura cítrica de la mezcla de lúpulos dan como resultado una cerveza con un sabor dorado y refrescante.

Disfrutar de El Águila es cambiar de perspectiva, aquella en la que nacen las ganas de emprender tu propio camino. De explorar, detenerse, dejar de cuestionarse y romper corsés. Bienvenidos al viaje a ser vosotros mismos.