Tras casi dos años cerrado, Wittmore Hotel reabría sus puertas el pasado mes de febrero con un nuevo concepto que bebe de su ubicación en el barrio Gótico de Barcelona, a la vez que conserva su espíritu de libertad y se inspira en los locales de diversión donde se concentraban las personalidades más creativas de la cultura local y las casas burguesas de la sociedad catalana más vanguardista.

Con la personalidad de un speakeasy y la filosofía de un salón cultural del siglo XIX, este hotel se convierte en un lugar de elegancia sutil y mente abierta destinando a dar voz a todas las disciplinas artísticas y culturales.

El interiorismo de Wittmore Hotel ha incorporado cambios sutiles encaminados sobre todo a eliminar el acento británico del antiguo hotel para dotar de un carácter más cercano a los espacios. La reforma, obra del estudio Septiembre Arquitectura, hace uso de materiales naturales, al mismo tiempo que trabaja para incrementar la funcionalidad de los espacios.

El Restaurante Contraban ofrece una carta inspirada en las emociones, como la impaciencia, la libertad, la frustración y la nostalgia, que surgen durante el proceso creativo. Además, la carta de bebidas ofrece desde cócteles de autor, hasta vinos de extraordinaria rareza que solo estarán disponibles para los huéspedes durante unas semanas.

Wittmore establece también alianzas con empresas locales que suman valor y contenido al proyecto, como Odd Kiosk, un espacio queer en que pueden encontrarse las mejores revistas indie y LGTBIQ+, o Terranova, una pequeña editorial con sede en Barcelona que fue creada con la intención de dar voz a toda una generación de artistas que surgieron y se formaron en los márgenes de las corrientes culturales mayoritariamente aceptadas.

Sentir el latido de la ciudad

Con una ubicación privilegiada sobre el barrio más antiguo de Barcelona, Sobreático Contraban by Wittmore Hotel es un colorido remanso de paz con vistas a algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, la montaña de Montjuïc y el mar.

Desde este uno de junio, el espacio, históricamente reservado para el huésped del hotel, abre sus puertas a todos aquellos que deseen encaramarse sobre una auténtica azotea del Barrio Gótico, convirtiéndose en testigos privilegiados de una amalgama de tejados y terrazas que ubica al visitante en el corazón de un entramado de calles vivo y genuino.

El mobiliario del espacio, en color coral en conjunción con tumbonas a rayas blancas y amarillas, se combina con una vegetación propia de las riberas de los ríos catalanes, otorgando al conjunto de una atmósfera fresca y desenfadada.

El espacio abre al público de 16 a 22 horas con una deliciosa selección de platillos elaborados por el chef Alain Guiard ideales para tomar en un entorno desenfadado al aire libre y una amplia propuesta de cócteles de autor. Para disfrutar aún más de la hora bruja, los jueves de 19h a 22h el espacio contará con la música Disco, Soulful House, Cool Beats, Funk o Groove de DJs como BeGun, Jess Hologram o Irina Flake.

Sobreático Contraban by Wittmore Hotel, un lugar desde el que disfrutar tanto la salida como la puesta de sol, se convierte en una exclusiva suite a techo descubierto durante el horario de cierre de la terraza al público. Así, aquellos que se alojen en la suite de Wittmore Hotel tendrán a su disposición la Roofless Suite, por lo que podrán disfrutar de la azotea del hotel de manera totalmente privada durante toda la noche. Para ello, el hotel proveerá de una cesta con todo lo necesario para “acampar” en la azotea.

Pedacitos de cielo

Wittmore Hotel, como espacio que busca constantemente el estímulo creativo de sus huéspedes, ha iniciado una colaboración con LOT Roasters, cuyas elaboraciones en cacao de único origen, nativo del Amazonas y los Andes del Perú, disfrutan de tal pureza que no pueden sino aumentar esa creatividad que todos poseemos, aunque en ocasiones se halle adormecida.

La firma ha elaborado tres productos exclusivos para Wittmore Hotel: una pastilla de descubierta de diez gramos que el huésped encontrará sobre su cama por la noche, elaborada en chocolate con notas cítricas; en los minibares de todas las habitaciones se encuentran cajas de 30 gramos de chocolate chuncho del 70% presentado en pastillas; y para las atenciones especiales un bombón, elaborado a base de crema de cacahuete, sal de maras y toffee, que viene en una caja personalizada como pieza única.

Además, Cristian Larrosa, cofundador de LOT Roasters junto a Úrsula Pérez, ha confeccionado un postre que se incluye en la carta del restaurante del hotel Contraban, consistente en una Tarta fina con ganache de chocolate, nata semi montada, pimienta eléctrica japonesa y chocolate de café que se servirá conjuntamente con una infusión de cacao hecha al momento frente al cliente.