Cristiano Ronaldo de la Juventus FC durante el partido de la Serie A entre la Juventus y el Benevento Calcio en el Allianz Stadium el 21 de marzo de 2021 en Turín. Foto: Getty Images.

Durante tres años, desde las ventanas de transferencia de 2019 a 2021, se cree que la Juventus ingresó 319 millones de dólares (aproximadamente 282 M€) resultado de haber inflado los precios durante ese tiempo.

El traspaso más seguido fue el de Miralen Pjanic del equipo italiano al Barcelona en junio de 2020. Un acuerdo valorado en 67,9 millones de dólares (aproximadamente 60 M€), un intercambio directo por el centrocampista brasileño del equipo español, Arthur Melo.

Estos eran trucos contables para equilibrar las cuentas en el ecuador del ejercicio. Pjanic, que tenía 30 años en el momento de la operación, no era en absoluto un jugador de 60 millones de euros, teniendo en cuenta que su estado de forma había bajado sustancialmente en sus dos últimos años en la Juventus.

Otros acuerdos sospechosos incluyen a Emil Audero, que se unió a la Sampdoria por 22 millones de dólares (aproximadamente 20 M€) a pesar de haber jugado sólo un partido con el club, en la última jornada de la temporada 2016-17.

Sin embargo, la Juventus no es el único equipo investigado, ya que el Nápoles también está siendo examinado por el traspaso de Victor Osimhen desde el Lille en el verano de 2020.

La noticia de que el equipo italiano está bajo el microscopio financiero no debería ser una novedad para cualquiera que preste atención al estado de sus finanzas en los últimos años. Es revelador que muchos de estos acuerdos se produjeron tras el fichaje de Cristiano Ronaldo. El contrato de cuatro años de Ronaldo con el club, con un salario de 36 millones de dólares (aproximadamente 31 M€) por temporada, fue siempre una enorme carga para el club, incluso antes de que la pandemia borrara los ingresos del club.

El fichaje de Ronaldo, y el compromiso con su descomunal salario, acaparó tantos ingresos del club que este no pudo permitirse el lujo de fichar a otros jugadores y rejuvenecer zonas de la plantilla. Incluso con la mejora de los acuerdos comerciales que se firmaron con Jeep y Adidas como consecuencia del fichaje de Ronaldo, además de los ingresos casi máximos del club por los partidos, que se estancaron en torno a los 73 millones de dólares (aproximadamente 65 M€), la Juventus simplemente no generó suficiente dinero para seguir el ritmo de otros pesos pesados europeos.

Además, la disminución de los contratos de derechos de televisión nacionales y extranjeros de la Serie A no hizo sino agravar el problema. Todos los recursos habituales se habían agotado, por lo que la dependencia de la plusvalía se hizo absolutamente necesaria.

No sólo el acuerdo con Ronaldo ha sido la causa de los problemas actuales de la Juventus. Jugadores como Aaron Ramsey y Adrien Rabiot fueron presentados con contratos monstruosos en el verano antes de que la Covid-19 remodelara el mundo para atraerlos a Turín. Estos dos acuerdos, quizás por encima de todos los demás, ponen de manifiesto la pura obscenidad de los tres años de Fabio Paratici como director deportivo. Se podría argumentar que Ronaldo al menos garantizaba goles y aportaba una mayor proyección internacional al club. Ramsey y Rabiot no han aportado nada de eso, y el primero apenas ha dado una patada al balón con la Juventus en el año natural 2021.

Si se le declara culpable, la Juve podría recibir una fuerte multa o una deducción de puntos. El presidente Andrea Agnelli, el vicepresidente Pavel Nedved y Paratici también están siendo investigados, pero el problema de estos casos es tratar de demostrar definitivamente cuál es el valor real de un jugador. Un club puede valorar a un jugador en 28 millones de dólares (aproximadamente 25 M€), mientras que otro podría valorarlo en 16,9 millones de dólares (aproximadamente 15 M€).

¿Quién va a deliberar sobre quién tiene razón o no en última instancia? Es un tema complejo, pero el hecho de que la Juventus esté siendo investigada no debería sorprender a nadie.