Una de las obras de la colección Niñas de Óscar Llorens.

Disfrutar del arte contemporáneo desde cualquier parte del mundo parecía un reto inalcanzable, hasta que apareció MITO, un proyecto que apuesta por darle protagonismo al arte digital y ofrecer colecciones exclusivas que solo podrán localizarse en su galería NFT, la abreviatura de Token No Fungible (que no puede ser modificado o alterado, al encontrarse el mismo, inscrito en la cadena de bloques).

Hasta la fecha, esta galería de arte digital, transversal y multidisciplinar ya cuenta con el respaldo de más de 40 artistas que tienen gran proyección en el sector, como Miriam Persand, Luis Toledo (Laprisamata) y María Emegé, o se estrenan por primera vez, como es el caso de Brosmind. Los fundadores de este estudio, los hermanos Juan y Alejandro Mingarro, explican que durante el confinamiento, algunos de sus amigos empezaron a hablar de los NFT como una fuente de ingresos alternativos, aunque a ellos el mundo de las criptomonedas «siempre les había llamado la atención». Apostaron por MITO porque, según explican, a diferencia de otras plataformas con las que habían colaborado, «nos encontramos con un equipo humano accesible y siempre disponible para comentar las cosas». También subrayan que les pareció una oportunidad «muy interesante» el hecho de que fuera la primera plataforma en español.

Por el momento, aseguran, «estamos tanteando, probando diferentes fórmulas y tipos de piezas», aunque en su opinión, «las posibilidades de los NFT son inmensas y proporcionan a los artistas un gran control sobre sus obras, pero al mismo tiempo es un mercado que ha crecido exponencialmente y es fácil perderse». Por ello, quieren ir «poco a poco, pensarlo bien». 

Los hermanos Mingarro se adentraron en este mundo hace apenas seis meses, y para ellos «hay que tener paciencia, no obsesionarse con las ventas y tratar de generar piezas interesantes». Además, consideran que es un buen momento «para probar nuevos estilos, experimentar y compartir descubrimientos con otros creadores».

El saber no ocupa lugar

Al igual que los hermanos Mingarro, Luis Toledo (Laprisamata) cree que es fundamental tener paciencia y estudiar bien todas las posibilidades que ofrece el blockchain y los metaversos.

Una de las obras de la colección Los Invocados #Ritualseries de Laprisamata.

Este artista madrileño es uno de los más veteranos en este mundo, aunque sigue aprendiendo algo nuevo cada día: «Hace unos años me escribió una galería de NFTs (Makersplace) y no entendía nada, no fue hasta que a principios de este año empecé a investigar sobre el tema y empecé a ver que artistas con los que había compartido exposiciones empezaban a introducirse en este mundo. Después empecé a estudiar las posibilidades que tenía tanto para el arte como aplicaciones para el mundo real y me encantó todo lo que descubrí».

Toledo decidió formar parte de MITO porque cree que es importante apoyar proyectos NFT locales. Asimismo, explica que todavía en España «no ha calado tanto como en otros países, y tener una plataforma con un trato personal para mí es muy importante, porque, aunque parezca muy frío todo este mundo, necesitamos hablar con personas y no tener la sensación de hablar con robots o algoritmos».

Los NFT abren puertas

«Lo mejor de mi experiencia en los NFT es que estoy conociendo a un montón de gente de todas partes del mundo, haciendo muchas amistades y descubriendo artistas increíbles. Además, estoy aprendiendo muchísimo», afirma Miriam Persand.

El interés de esta diseñadora gráfica, ilustradora y dibujante por el metaverso surgió de una labor de investigación sobre la Dark Web y las criptomonedas para un cómic en el que estaba trabajando. «Me pareció un mundo paralelo en construcción en el que experimentar», por lo que se adentró en él el pasado mes de marzo.

Decidió apostar por MITO «por el uso de Polygon, que me interesa experimentar con él, y porque es un mercado español y me da curiosidad ver cómo se desarrolla este mundo aquí».

Persand aconseja a todos aquellos que quieran seguir sus pasos que se «paseen por los discords, por twitter, y que no tengan miedo de preguntar, ya que la gente suele ser encantadora», a la vez que asegura que «hay que tener también mucho cuidado con los hackers y con los proyectos sin un equipo de fiar detrás». Para ella una cartera física es «imprescindible».

El boca a boca

María Emegé se interesó por los NFT cuando algunos de sus amigos artistas mencionaron sus ventas, algo que también les ocurrió a Persand, Toledo y Brosmind. Además, en su caso, TodoNFTs contactó con ella, lo que le ayudó a dar los primeros pasos. «Cuando empecé a hacer ventas en Makersplace me di cuenta de que era una realidad a la que podía unirme, que tenía potencial y realmente me ilusionaba. Fue toda una sorpresa», comenta la artista.

Una de las obras de la colección thINK‘ de María Emegé.

Después, descubrió MITO, un proyecto del que le gusta su «interés por el arte, por funcionar como galería centrada en la calidad, por ser más selectivos, buscando un fondo detrás del artista y de su obra» y subraya que tanto su presentación como su trato son «excepcionales».

Emegé, que tan solo lleva un par de meses adentrada en este mundo de los NFT, se muestra muy satisfecha con los resultados que está obteniendo: «Ahora trataré de mantenerlo y seguir investigando, ya que cada semana descubro cosas nuevas«, afirma.

En su opinión, un artista que quiera conocer más de este mundo debería adentrarse y aprovecharse de las tendencias, a la vez que debe mostrar un estilo «reconocible». Y, recuerda que es fundamental que cuando un coleccionista muestre interés, «el artista trate de ser agradecido y de facilitarle más piezas que pueda adquirir».

*Puedes ver las colecciones de los artistas en los siguientes enlaces: