Se han convertido en ese oscuro objeto de deseo. De un tiempo a esta parte, tenemos la sensación de que vivimos permanentemente en una terraza. En casa, en la calle… nuestras vidas se desarrollan más que nunca en estos espacios al aire libre. «Las terrazas han cobrado un gran protagonismo, no solo por la estacionalidad sino también por la coyuntura sanitaria. Lo que buscamos en términos de decoración es que sean espacios acogedores a la par que prácticos, con todas las comodidades de nuestra casa», destaca el arquitecto, interiorista y diseñador Tomás Alía, artífice de multitud de proyectos hoteleros, edificios de viviendas y obra pública en todo el mundo.

Y si en el exterior se persigue la calidez y la practicidad que tenemos dentro de nuestros hogares, ¿por qué nunca antes se había pensado en añadir un televisor como accesorio? Precisamente, esa ha sido la novedosa idea del interiorista, responsable del diseño del Hotel RoomMate Macarena, en pleno corazón de la Gran Vía madrileña, en cuya exclusiva terraza ha instalado Samsung The Terrace, el primer televisor concebido para decoración exterior.

«En el caso de un espacio público como un hotel, un dispositivo como este es un elemento de cohesión a la hora de relacionarnos, ya que permite conectar música o proyectar imágenes. Es un atractivo que aporta calidad, tecnología, calidez y, sobre todo, ayuda a las relaciones humanas», explica. Y añade: «En espacios privados, como puede ser una vivienda, también creo que un televisor se convierte en espacio de atención. Es una gran ventana al mundo en la que tú visionas lo que te gusta, con quien te gusta y te permite crear cuadros de todo tipo virtuales que te ayudan a definir tu forma de relacionarte».

Su recomendación para integrar un televisor como este en los espacios privados de una casa, sobre todo al aire libre, es relacionarlo y que se funda con la naturaleza, el paisaje y el entorno. «A mí me gusta idear estos espacios vinculados a la zona de participación social, ya que es un elemento de conexión con la gente, por lo que creo que el televisor ha de estar próximo a la zona de relax«.

Pero Alía va más allá, ya que asegura que a partir del pistoletazo de salida que ha dado Samsung con el lanzamiento de The Terrace, va a ser prácticamente imposible entender un jardín o terraza sin la existencia de un televisor. Eso sí es marcar tendencia. «Nos acaban de dar una solución. En nuestro jardín o terraza pueden pasar muchas más cosas a partir de ahora, tanto visualmente como a nivel de ocio. Este es el primer modelo que se diseña para exteriores y que además funciona tanto a nivel práctico como estético».

Evidentemente, no todo vale. Tecnología y estética han de ir de la mano y estar a las órdenes de las necesidades de los usuarios. «Samsung The Terrace es parte de ese mobiliario urbano, de jardín o terraza, que además nos da unas prestaciones. Tenemos algo que se ve, que se puede fundir con el entorno porque lo que proyecta es algo muy estético. Tiene una definición por su tecnología QLED, preparada para verse al aire libre, es resistente al agua y al polvo y cuenta con una pantalla antirreflejos que, además, ajusta el brillo y el contraste de forma automática».

A todo ello se suma que, al ser una Smart TV, también es fácil de instalar y conectar a internet a través de cable o red wifi sin necesidad de una instalación profesional. Su sobrio y elegante diseño se adapta a la decoración de cualquier terraza, ya sea sobre peana o colgada de cualquier pared y está disponible en 55″ y 65″. Competiciones deportivas, cine, música, series… Todo lo que decidas y con quien decidas con la tranquilidad y seguridad de disfrutar al aire libre. Está claro que los televisores sí son para el verano y han venido para quedarse. Palabra de Tomás Alía.

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