Parásitos de Bong Joon Ho fue el último largometraje que recibió la Palma de Oro en el Festival de Cannes celebrado el 25 de mayo de 2019. Acariciando el estuche de cuero azul que albergaba el trofeo, el cineasta surcoreano, intimidado y emocionado, confesaba: «No puedo creer que aquel niño de 12 años, inocente y reservado, que soñaba con convertirse en director de cine, toque ahora con sus propias manos la Palma de Oro. Para mí es algo inestimable».

Desde entonces, esta producción surcoreana ha sabido unir al público y la crítica en una misma euforia colectiva, conquistando todo lo que encontraba a su paso hasta poner a Hollywood a sus pies. Y no sólo eso.

El extraordinario triunfo de Parásitos ha hecho recordar que conseguir ganar el premio más importante del Festival de Cannes ofrece la rampa de lanzamiento más espectacular que existe para propulsar la carrera de una película y de un cineasta hasta el firmamento del Séptimo Arte, confirmando que la Palma de Oro sigue siendo la fórmula mágica más preciada para conquistar el corazón del mundo entero.

Tanto es así, que la película surcoreana ha ido ganando uno por uno todos los premios más importantes del mundo, entre ellos las cuatro estatuillas más importantes de los Oscar 2020 (Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guion y Mejor Película Internacional), logrando al mismo tiempo dos proezas: Parásitos no solo es la primera película no anglófona en ganar el Oscar a la mejor película, sino que es la primera que ha conseguido obtener al mismo tiempo el Oscar a la Mejor Película y a la Mejor Película Internacional. ¡Lo nunca visto en los 92 años de historia de la Academia Americana del Cine!

«Desde que se coronó en Cannes, Parásitos no ha cesado de acumular los premios más prestigiosos y de batir unos récords que la convierten, sin duda, en una de las películas más premiadas de la historia del cine. ¡Una palma histórica!», dijo entusiasmado Thierry Frémaux, delegado general del Festival de Cannes.

Siempre con el cine

Corría el año 97 cuando, con ocasión de un encuentro con Pierre Viot (entonces presidente del Festival de Cannes), Caroline Scheufele (copresidenta y directora artística de Chopard) propuso rediseñar la Palma de Oro, lo que marcaría el comienzo de la asociación oficial entre Chopard y el Festival de Cine de Cannes.

Lo que esta gran cinéfila crea en la base de la rama de la Palma de Oro que se presenta el año siguiente es un corazón, todo un símbolo de la segunda vida que se ofrece al trofeo.

Como muestra del compromiso de Chopard con naturaleza, el prestigioso galardón se realiza desde 2014 con oro ético amarillo certificado Fairmined, lo que la convierte en una pieza única y además en el único trofeo ético del mundo del cine realizado respetando a las personas y al medioambiente.  

Además, los talleres de la firma producen cristales grabados con una rama de palma para todos los demás premios, lo que convierte a Chopard en el artesano de todos estos prestigiosos galardones oficiales, que catalizan por sí solos una gran cantidad de emociones.

Más allá de la Palma de Oro, Caroline Scheufele es también la creadora del Trofeo Chopard, que se entrega cada año desde 2001 durante la quincena de Cannes, a una actriz y a un actor emergentes, contribuyendo así a escribir el futuro del cine.