Esfuérzate en crear algo. Nuestro consumo constante de los medios de comunicación y el uso de dispositivos digitales pesan mucho más que nuestra propia producción, y rara vez nos tomamos el tiempo para crear algo propio. Comprométete firmemente a aprovechar tu lado creativo https://forbes.es/actualizacion/2939/como-puedo-ser-mas-creativo y practicar tu profesión o tus hobbies, sean los que sean: escribir, dibujar, fotografiar, tocar un instrumento, o cualquier otra actividad que implique transformar lo que tienes dentro en algo único y original.

Comunícate con tus padres. Dedica más tiempo a tus seres queridos, especialmente si se trata de tus padres. Es importante recordar que lo eres todo para ellos. Los padres conocen casi todo acerca de tu vida, o al menos conocen partes esenciales que es posible que hasta tú desconozcas de ti mismo. Sin embargo, lo más habitual es que los hijos no sepan tanto de sus padres. Es una buena idea tomarte el esfuerzo para descubrir su historia y volver a conectar de nuevas maneras con ellos, teniendo en cuenta que ya eres un adulto.

Genera ideas. Coger papel y bolígrafo es una de las técnicas más extendidas, y sin embargo, no por ser un tópico pierde efectividad a lo largo del tiempo. Invierte unos minutos de forma periódica en proponer metas y las estrategias para lograrlas. Escribir de manera literal una especie de brainstorming es una manera potente para llegar a ideas sobre cualquier tema que quieras. No hay día demasiado ocupado como para apartar la necesidad de reflexionar sobre tu día para planificar el futuro, o simplemente escribir las cosas por las que estás agradecido. Al final del mes tendrás un diario lleno de ideas que has cumplido o que estás trabajando en cumplir.