
El consejero de Salud dice que «es posible hacer las cosas desde el acuerdo y la corresponsabilidad», como en el Pacto Vasco de Salud
MADRID/BILBAO, 2 (EUROPA PRESS)
El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, ha propuesto retirar el actual Estatuto Marco, y «empezar de nuevo» buscando el consenso, ya que el Ministerio de Sanidad ha seguido un «camino unilateral, sin las comunidades autónomas, sin los profesionales, sin suficiente consenso e introduciendo elementos de fractura».
«Creemos que ha llegado el momento de un giro. Retirar el Estatuto Marco y empezar de nuevo ampliando consensos, no como derrota, sino como una oportunidad, porque lo que está en juego no es una norma, lo que está en juego es el funcionamiento y la atención a la ciudadanía. Defendemos pues otra vía, más diálogo, más corresponsabilidad, más acuerdo», ha señalado durante su participación en el desayuno informativo organizado por Executive Forum, con la colaboración de GSK y Daiichi Sankyo.
Martínez ha advertido de que la tramitación del Estatuto Marco «ha seguido un camino unilateral, sin las comunidades autónomas y sin los profesionales, introduciendo elementos de fractura que se han traducido en meses de huelgas y tensión sostenida en todo el Sistema Nacional de Salud».
«El resultado de este enfoque es claro: cinco meses de huelgas, impacto directo en la ciudadanía y más incertidumbre para los profesionales», ha señalado, subrayando que «cuando falla el diálogo, quienes más sufren no son las administraciones, son los pacientes».
Frente a este escenario, ha defendido la necesidad de «retirar el Estatuto Marco y empezar de nuevo, ampliando consensos y construyendo una base compartida con las comunidades y los profesionales sanitarios», con especial atención a las demandas del colectivo médico, para que se reconozca sus particularidades y responsabilidades.
PACTO VASCO DE SALUD
Durante su intervención, Alberto Martínez ha presentado el Pacto Vasco de Salud como «un consenso para la transformación sanitaria» y un ejemplo de que «es posible hacer las cosas de otra manera, desde el acuerdo y la corresponsabilidad».
El Pacto, impulsado por el Gobierno Vasco, implica a más de 500 personas y más de 30 agentes, y se articula en 24 líneas estratégicas, más de 300 iniciativas y más de 700 acciones orientadas a reforzar la sanidad pública vasca en el medio y largo plazo, ha recordado.
«Tenemos un sistema sanitario sólido, reconocido y valioso, pero tensionado por el envejecimiento, la cronicidad, las desigualdades y la presión creciente que soportan los profesionales», ha indicado, para añadir que, «ante esta realidad, Euskadi ha optado por la vía del acuerdo y no por la imposición unilateral».
Martínez ha subrayado que el Pacto Vasco de Salud es «un contrato social» que marca una nueva forma de entender y gestionar la sanidad, y que se resume en cuatro grandes transformaciones: pasar de la enfermedad a la salud; del hospital a la comunidad; de lo institucional a lo relacional, con participación efectiva de los pacientes; y de lo reactivo a lo proactivo, con orientación a resultados en salud.
APOYO A LOS PROFESIONALES SANITARIOS
El consejero ha dedicado una parte central de su intervención a los profesionales sanitarios, especialmente al personal médico, a quienes ha definido como «excelentes, altamente cualificados y profundamente comprometidos con el sistema», pero sometidos a una presión creciente y a expectativas cada vez más altas por parte de una sociedad que cambia con rapidez.
«No hay sistema sanitario fuerte sin profesionales cuidados, ni transformación posible si no cuidamos a quienes cuidan», ha subrayado, insistiendo en que cualquier reforma normativa debe hacerse «con ellos y no sobre ellos».
En este contexto, ha explicado que Euskadi está apostando por el diálogo social y profesional como eje de su política de personal, con acuerdos sucesivos en la Mesa Sectorial y con procesos de escucha activa con las organizaciones sindicales y con los propios profesionales en los centros.
Frente a la «falta de diálogo» que ha marcado la tramitación del Estatuto Marco en el ámbito estatal, Martínez ha defendido «otra forma de hacer las cosas: más diálogo, más corresponsabilidad y más acuerdo, también en la definición del marco normativo que regula la profesión médica».
DATOS E IA, PALANCAS DE LA TRANSFORMACIÓN
Además de la cuestión estatutaria, el consejero ha puesto el foco en el papel de los datos y de la inteligencia artificial como «palancas decisivas» para hacer operativa la transformación que recoge el Pacto Vasco de Salud.
Ha explicado que Euskadi está construyendo una capacidad analítica avanzada, con plataformas como Datu, que permiten integrar y explotar información clínica de alto valor para mejorar la prevención, la predicción, el diagnóstico, el tratamiento, la planificación y la evaluación del sistema sanitario.
«La inteligencia artificial no cambia el rumbo, pero nos da más capacidad para recorrerlo, siempre con las personas en el centro y con los resultados en salud como guía», ha afirmado, para añadir que «su principal valor es amplificar nuestra capacidad de anticipar riesgos, personalizar tratamientos y, sobre todo, liberar tiempo clínico, reduciendo burocracia y carga administrativa».
Entre los ejemplos prácticos, ha destacado el uso de IA en áreas como Anatomía Patológica y el diagnóstico por imagen, el apoyo a los comités de tumores, los cribados oncológicos o el registro de tumores, así como el despliegue de herramientas de transcripción de voz en Atención Primaria en euskera y castellano, orientadas a devolver tiempo a los profesionales para la relación clínica.
«El cambio más profundo es pasar de reaccionar a anticipar», ha insistido, subrayando la importancia de medir no solo la actividad, sino los resultados en salud, y de estratificar la población según necesidades y riesgos para dirigir la atención hacia quienes más la necesitan antes de que la situación se agrave.
Por último, Alberto Martínez ha recordado que la transformación de la sanidad vasca se apoya en principios como la equidad, la confianza y la colaboración.
Ha puesto en valor el marco europeo en materia de datos e inteligencia artificial, que establece garantías de protección de datos, supervisión humana y transparencia, y que, a su juicio, convierte la confianza en una «ventaja competitiva» para desarrollar una innovación responsable y respetuosa con los derechos de las personas.
Asimismo, ha subrayado la importancia de la colaboración público-privada y del papel de la industria en ámbitos como la investigación clínica, la innovación en cáncer y enfermedades cardiovasculares y el desarrollo de modelos asistenciales más preventivos, personalizados y orientados a resultados en salud.
«Estamos en un momento de transición en el que se decide cómo serán nuestros sistemas sanitarios en las próximas décadas. Podemos seguir haciendo más de lo mismo o transformar desde el acuerdo. Euskadi ha elegido transformar su sanidad desde el consenso del Pacto Vasco de Salud, construyendo una sanidad mejor entre todos y con los profesionales en el centro», ha concluido.

