Health

La resistencia a los antibióticos podría costar hasta 1.300 millones de euros al año en España

Algunas estimaciones prevén que, en 2050, la resistencia antimicrobiana puede llegar a superar al cáncer como primera causa de mortalidad en los países desarrollados

fármacos

La resistencia a los antibióticos se considera ya, a nivel internacional, una de las principales amenazas para la salud global y económica. Este fenómeno se produce cuando bacterias, virus, hongos o parásitos desarrollan mecanismos que reducen o anulan la eficacia de los tratamientos disponibles. Como consecuencia, infecciones que antes podían resolverse con facilidad se vuelven más difíciles, costosas e incluso imposibles de tratar.

Este problema no solo compromete la eficacia de tratamientos esenciales frente a infecciones bacterianas, sino que también pone en riesgo procedimientos médicos tan habituales como cirugías, trasplantes, tratamientos oncológicos o cuidados intensivos.

Ahora, un nuevo informe de la Fundación Gaspar Casal advierte de que el impacto económico de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) podría alcanzar entre 500 y 1.300 millones de euros anuales en España en 2044 si no se adoptan medidas para incentivar el desarrollo y el acceso a nuevos antibióticos. «La estimación del coste en 2025 ha sido de entre 500 y 605 millones de euros», ha indicado Jorge Mestre, investigador colaborador de la Fundación Gaspar Casal.  

El mercado de los antibióticos

Uno de los principales mensajes del informe ‘El coste de la RAM en España. Recomendaciones para incentivar el desarrollo y el acceso de nuevos antimicrobianos’ es que el modelo tradicional de financiación farmacéutica resulta insuficiente para estimular la investigación en nuevos antimicrobianos. Según Mestre, existe un «fallo estructural» porque los nuevos antibióticos deben utilizarse de forma restringida para evitar la aparición de resistencias, lo que limita sus ventas y reduce el atractivo económico para las compañías farmacéuticas.

Por ello, la Fundación Gaspar Casal propone combinar incentivos denominados push y pull. Los primeros están orientados a financiar la investigación y reducir los costes de desarrollo de nuevos medicamentos. Los segundos buscan recompensar a las compañías una vez que los productos llegan al mercado, independientemente del volumen de ventas generado. «Necesitamos ambos», ha defendido Mestre durante la jornada celebrada en el Congreso de los Diputados a petición de la Sociedad Española de Medica Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC).

España estudia modelos similares a los del Reino Unido

Entre las recomendaciones planteadas por el documento, figura la puesta en marcha de un programa piloto inspirado en el modelo británico de suscripción para antibióticos innovadores. La directora de proyectos de la Fundación Gaspar Casal, Alicia del Llano, asegura que este sistema permitiría financiar uno o dos antimicrobianos estratégicos mediante un pago anual fijo desvinculado del número de tratamientos utilizados.

El objetivo es garantizar que los laboratorios sigan desarrollando nuevos antibióticos aunque su uso clínico deba mantenerse limitado por razones de salud pública. El Ministerio de Sanidad ya ha anunciado su intención de explorar este modelo.

El informe también propone crear una reserva estratégica de antimicrobianos, reforzar los protocolos clínicos, mantener el liderazgo español en ensayos clínicos relacionados con resistencias y desarrollar políticas específicas de atracción de innovación y talento.

Una amenaza que podría superar al cáncer

Los expertos coinciden en que la resistencia antimicrobiana no es únicamente un problema sanitario, sino también económico y de seguridad nacional. La propia Fundación Gaspar Casal la define como una amenaza estructural que incrementará la morbilidad, la mortalidad y la presión financiera sobre el Sistema Nacional de Salud. Los autores del informe recuerdan que algunas estimaciones prevén que en 2050 la resistencia antimicrobiana llegue a superar al cáncer como primera causa de mortalidad en los países desarrollados, un escenario que obligaría a replantear profundamente tanto las políticas sanitarias como las estrategias de innovación farmacéutica.

En esta línea, diversas proyecciones internacionales apuntan a que, si no se desarrollan nuevos tratamientos eficaces y no se contienen las resistencias, la RAM podría convertirse en una de las principales causas de muerte en el mundo durante las próximas décadas.

En este marco, la Fundación Gaspar Casal reclama reforzar el marco regulatorio, agilizar los procesos de acceso a nuevos antibióticos prioritarios, mejorar la interoperabilidad de los datos sanitarios y fortalecer la coordinación entre administraciones.