El Gobierno ha dado un nuevo paso en la modernización tecnológica del Sistema Nacional de Salud (SNS). El Consejo de Ministros ha aprobado este martes tres acuerdos marco para la compra centralizada de equipamiento sanitario de alta tecnología destinado a cardiología intervencionista, radiología y laboratorios clínicos, con una inversión global superior a los 185 millones de euros.
La operación, coordinada a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), permitirá renovar parte del parque tecnológico hospitalario en 13 comunidades autónomas, además de Ceuta, Melilla y el Ministerio de Defensa. El Ejecutivo calcula que el modelo de compra centralizada generará un ahorro cercano a los 30 millones de euros.
La iniciativa se enmarca en la continuidad del conocido Plan Inveat (destinado a renovar equipos de alta tecnología sanitaria) y del programa AMAT-I, ambos impulsados para reducir la obsolescencia tecnológica en hospitales públicos y mejorar el acceso a procedimientos diagnósticos y terapéuticos avanzados.
Los tres acuerdos tendrán una duración inicial de 24 meses con posibilidad de prórroga por otros doce meses más. Para facilitar que las comunidades y administraciones con menor disponibilidad de crédito para hacer inversiones reales puedan acceder a estos equipos, las licitaciones recogen la posibilidad de adquirirlos mediante un sistema de arrendamientos.
Radiología y cardiología intervencionista: foco en precisión y capacidad asistencial
Una de las principales licitaciones estará destinada a la adquisición de 38 equipos de radiología intervencionista, con una inversión estimada de 37,4 millones de euros durante un periodo de tres años. El contrato incluirá tanto sistemas de radiología vascular como neurovascular intervencionista.
En esta compra participarán Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Madrid, Comunidad Valenciana y los centros gestionados por Ingesa en Ceuta y Melilla.
A ello se suma otro acuerdo para incorporar 78 equipos de cardiología intervencionista, con una inversión prevista de 69,2 millones de euros. En este caso, la licitación contempla tecnología destinada tanto a cardiología intervencionista general como estructural.
Las administraciones adheridas son Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana y el Ministerio de Defensa.
Desde Sanidad estiman que las compras agrupadas de cardiología y radiología permitirán ahorrar aproximadamente 16 millones de euros, además de incluir el mantenimiento de los equipos dentro de los contratos.
Diagnóstico avanzado y medicina de precisión
La tercera gran licitación se centrará en la incorporación de 121 sistemas de cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas (LC-MS) para laboratorios clínicos del SNS. Se trata de la inversión más elevada de las tres, con un presupuesto de 78,5 millones de euros.
Esta tecnología resulta clave para avanzar en diagnóstico clínico avanzado y medicina de precisión, especialmente en áreas relacionadas con enfermedades metabólicas, análisis complejos y detección temprana de patologías. El objetivo es reducir desigualdades en el acceso a estas herramientas diagnósticas y disminuir la dependencia de la derivación de muestras a hospitales de referencia que ya disponen de esta tecnología.
La compra contará con la participación de Andalucía, Aragón, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Madrid y Comunidad Valenciana.
La licitación incluirá tres categorías tecnológicas: sistemas LC-MS estándar para laboratorios clínicos generales; equipos de altas prestaciones dirigidos a hospitales terciarios; y sistemas HRMS de alta resolución destinados a aplicaciones avanzadas y errores congénitos del metabolismo.
Sanidad calcula que este acuerdo permitirá ahorrar cerca de 11,7 millones de euros.

