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De comprar lo más barato a lo más sostenible, el giro que deben afrontar los hospitales ante el reto de los plásticos

España consume alrededor de 120 millones de envases de fluidoterapia intravenosa al año, con una factura cercana a los 78 millones de euros. El Libro Blanco de la Compra Sostenible plantea mirar más allá del precio y valorar materiales, residuos y el coste de todo el ciclo de vida de estos materiales

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España consume alrededor de 120 millones de envases de fluidoterapia al año | Pexels

El uso desmedido de plásticos y la inadecuada gestión de estos residuos está generando un grave problema mundial a nivel de medio ambiente y de salud. Con el objetivo de neutralizar estas amenazas, muchos ciudadanos y compañías han tomado medidas optando por alternativas reutilizables, reciclando adecuadamente los residuos que se generan o, incluso, consumiendo exclusivamente productos elaborados por empresas sostenibles. Sin embargo, existen sectores en los que la apuesta por la sostenibilidad es más compleja. Es el caso del ámbito hospitalario, donde el consumo de plásticos es ingente; pero, en muchas ocasiones, inevitable. Y, de entre todas las actividades en las que se produce un gran consumo de plásticos, destaca la administración de la fluidoterapia intravenosa (FIV).

Este procedimiento médico que consiste en administrar soluciones de agua, electrolitos y otras sustancias directamente en una vena para mantener o corregir el equilibrio de líquidos en el cuerpo es esencial para muchos pacientes. No solo proporciona soporte vital al paciente durante cirugías, tratamientos oncológicos o terapias intensivas, también permite mantener el equilibrio hidroelectrolítico en pacientes que no pueden consumir líquidos por vía oral debido a cirugías, enfermedades graves o incapacidad temporal.

Las dimensiones del problema son considerables. Se estima que un centro sanitario puede generar más de 3,5 kilos de residuos por cama y día y, aproximadamente, una cuarta parte corresponde a plásticos de un solo uso, según los datos recogidos por el Proyecto AlineadODS, una iniciativa de innovación e interdisciplinar promovida por Laboratorios Laphysan diseñada y coordinada por la consultora EnferConsultty.

En el caso de la FIV, se produce una gran paradoja: salva vidas, pero sus envases ponen en riesgo la sostenibilidad del Planeta. El problema es mayúsculo. Estas terapias se utilizan en casi todas las Unidades y Servicios de centros asistenciales, de centros de atención a la salud o de centros sociosanitarios. De hecho, es una de las prescripciones terapéuticas más habituales en los centros sanitarios. Según datos de la Asociación Española de Laboratorios Farmacéuticos de Fluidoterapia y Nutrición Parenteral Hospitalaria (FarmaFluid), diariamente se administra este tratamiento a 80.000 pacientes solo en nuestro país. La dimensión de mercado de fluidoterapia en 2022 fue de 120 millones de unidades.

Los procesos de compra, una palanca hacia la sostenibilidad

Dar respuesta a este problema exige actuar desde muchos ámbitos. Uno de ellos es la compra sanitaria. Y es que, la elección de unos materiales u otros puede contribuir a reducir el impacto ambiental asociado a los residuos que genera la actividad asistencial. Sin embargo, nunca ha existido un documento específico que definiera de forma estructurada qué criterios ambientales y de sostenibilidad debían incorporarse a estos procesos de compra. Hasta ahora.

El Libro Blanco de la Compra Sostenible en Fluidoterapia Intravenosa (FIV) nace del trabajo colaborativo entre enfermeras, farmacéuticos hospitalarios, médicos preventivistas e intensivistas, gestores de compras y responsables de medio ambiente de toda España forjado en el seno del Proyecto AlineadODS. Y su objetivo es cubrir este vacío ofreciendo a los profesionales un marco práctico que facilite decisiones de compra más sostenibles, objetivas y compatibles con la excelencia clínica y la eficiencia económica.

El documento propone ampliar los criterios tradicionalmente considerados en la compra de productos sanitarios e incorporar variables relacionadas con la composición de los materiales, su impacto ambiental, la generación y gestión de residuos y el coste asociado a todo su ciclo de vida. «El objetivo es que el precio de adquisición deje de ser la única referencia económica y que los profesionales puedan valorar de forma más completa las consecuencias de cada decisión de compra», sostiene Jorge Castaño Fuente, Director de Compras en Miranza Oftalmología, miembro del Proyecto AlineadODS y coautor del Libro Blanco.

En línea con estas palabras, se ha expresado, Conrado Domínguez, coordinador del grupo de Sostenibilidad, ESG y ODS de la Sociedad de Directivos de Salud (SEDISA). El experto asegura que «la capacidad de compra pública se revela como la palanca de transformación más poderosa que tenemos para acelerar la transición hacia un sistema de salud más sostenible«. Y añade: «No estamos hablando de una moda, de ecologismo cosmético o de acciones de responsabilidad social corporativa voluntarias. Estamos hablando de cumplimiento normativo y legal estricto. Y es que, contamos con un marco que permite avanzar en esa dirección; el siguiente paso es proporcionar a los gestores herramientas que les ayuden a traducir ese compromiso en criterios concretos, objetivos y aplicables en la contratación diaria. Esa es una de las aportaciones fundamentales de este Libro Blanco».

Las dimensiones para la compra sostenible

Según los autores del documento, existen tres dimensiones fundamentales de la compra sostenible: las necesidades clínicas y del paciente, la viabilidad económica de las decisiones de compra y la medición de su impacto ambiental. En línea con estos factores, subrayan la importancia de incorporar a la valoración de los productos no solo sus prestaciones clínicas, sino también la composición y el impacto ambiental de sus materiales; y ponen el foco en la necesidad de avanzar hacia materiales de menor impacto y reducir la presencia de determinadas sustancias.

«Cuando elegimos un producto sanitario no deberíamos analizar únicamente su funcionalidad inmediata. También debemos preguntarnos de qué materiales está compuesto, qué sustancias incorpora, qué residuo generará y qué alternativas existen. Disponer de criterios claros para realizar esa valoración permite al profesional tomar decisiones mejor informadas y avanzar hacia materiales con menor impacto ambiental manteniendo siempre las exigencias clínicas y de seguridad», ha defendido Blanca Tourné Izquierdo, autora del Libro Blanco y supervisora de Productos, Equipamiento y Tecnología Sanitaria del Hospital Universitario La Princesa (Madrid).

Los autores defienden la necesidad de superar una valoración de las ofertas basada únicamente en el precio de adquisición. Según los datos facilitados para este reportaje, solo España consume alrededor de 120 millones de envases de fluidoterapia al año. Con un precio medio aproximado de 0,65 euros por unidad, la factura ronda los 78 millones de euros anuales. La cuestión económica resulta especialmente interesante porque, según la información facilitada por Laboratorios Laphysan para este reportaje, emplear envases más sostenibles no implica necesariamente incrementar su precio de venta. Así, la diferencia se encontraría fundamentalmente en su impacto ambiental.

Frente a este enfoque, el Libro Blanco plantea considerar el coste total del ciclo de vida del producto, incorporando variables relacionadas con su utilización, la generación y tratamiento de residuos o su final de vida. Esta perspectiva permite valorar de forma más completa el impacto económico de una decisión de compra.

En este marco, nace el innovador distintivo de producto sostenible EcoFluidScore®, diseñado y desarrollado también en el marco del Proyecto AlineadODS, que permite identificar y cuantificar el impacto de la FIV en el medio ambiente. Este sistema de clasificación facilita a los profesionales del ámbito de la salud la elección de opciones más responsables, promoviendo una transición hacia un sector sanitario más sostenible y resiliente. “Este distintivo pondera 5 áreas objetivas: composición del material, producción con energía renovable, embalaje reducido, logística baja en carbono y gestión final del residuo. Permite a la mesa de contratación asignar puntuaciones transparentes, auditables y justas a las mejores ofertas medioambientales”, explica Gemma Pastor, responsable de Gestión Ambiental del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, miembro del Proyecto AlineadODS y revisora del Libro Blanco.

Sobre esta cuestión, Ferran Sala Piñol, jefe de Farmacia del Consorci Sanitari del Maresme (Barcelona), coautor del Libro Blanco y miembro del Proyecto AlineadODS, desvela la clave que considera «principal» para que la colaboración entre hospitales y proveedores se traduzca en una práctica clínica real y evaluable: «El secreto es conseguir alcanzar un liderazgo bidireccional y alianzas transparentes». «Los hospitales no podemos exigir cambios al mercado de forma arbitraria, ni la industria puede innovar sin saber qué valoramos«, expone.

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