La industria farmacéutica española se prepara para un cambio al frente de su principal patronal. Juan López-Belmonte, presidente y consejero delegado de Laboratorios Rovi, volverá a asumir la presidencia de Farmaindustria, cargo que ya ocupó entre 2020 y 2022. El directivo sucederá a Fina Lladós, directora general de Amgen Iberia, según fuentes del sector citadas por distintos medios.
El relevo todavía debe formalizarse en la Asamblea General Extraordinaria que la asociación celebrará el próximo 15 de octubre. Lladós fue elegida presidenta en octubre de 2024 para un mandato de dos años y actualmente continúa figurando como máxima responsable en los órganos de gobierno de Farmaindustria.
La vuelta de López-Belmonte responde al propio modelo de alternancia de la organización. Los estatutos establecen una rotación en la presidencia entre los diferentes grupos de compañías asociadas según el origen de su capital: nacional, europeo/internacional y americano. Tras un mandato correspondiente al grupo estadounidense, el relevo devuelve la presidencia a una compañía de capital nacional.
Una segunda etapa al frente de la patronal
Para López-Belmonte no será territorio desconocido. El máximo ejecutivo de Rovi ya dirigió Farmaindustria durante dos de los años más extraordinarios para el negocio farmacéutico reciente, entre octubre de 2020 y octubre de 2022. Fue elegido por unanimidad en plena pandemia y posteriormente cedió el cargo a Jesús Ponce, entonces responsable de Novartis en España.
Su regreso se producirá en un contexto diferente, aunque igualmente relevante para el sector. Esta vez, buena parte de la agenda estará marcada por la capacidad de España para atraer inversión farmacéutica, reforzar su producción y su autonomía estratégica y mantener su posición en investigación, además de por los cambios regulatorios que afectan al medicamento.
El Gobierno sitúa precisamente la competitividad y la autonomía estratégica entre las prioridades de su política farmacéutica. Este verano presentó una nueva edición del Plan Profarma orientada a impulsar aspectos como la capacidad industrial, la I+D+i, el empleo cualificado, las exportaciones y la colaboración público-privada.
De la estrategia a la ejecución
López-Belmonte heredará también buena parte de una hoja de ruta que comenzó a desplegarse durante el mandato de Lladós. Entre sus piezas centrales se encuentra la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028, aprobada por el Gobierno a finales de 2024.
El plan gira alrededor de tres grandes ejes: mejorar el acceso a los medicamentos y contribuir a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud; potenciar la investigación y la innovación; y reforzar la competitividad y autonomía estratégica mediante una cadena de suministro más sólida.
En abril de este año se dio otro paso con la constitución de la Alianza de la Industria Farmacéutica, concebida como un espacio de coordinación entre Administración e industria para desarrollar esa estrategia y abordar cuestiones como la innovación terapéutica, la sostenibilidad financiera y el acceso a los medicamentos.
El próximo mandato de Farmaindustria estará, por tanto, menos marcado por diseñar nuevas hojas de ruta que por cómo trasladarlas a inversiones, investigación, producción y acceso efectivo a la innovación.
Y López-Belmonte afrontará esa etapa desde una patronal con un peso considerable dentro del sector: Farmaindustria agrupa actualmente a más de 130 laboratorios, que representan, según la propia asociación, prácticamente la totalidad de las ventas de medicamentos de prescripción en España.
Su vuelta cerrará además un ciclo completo en el sistema de rotación de la organización. Después de la presidencia nacional de López-Belmonte entre 2020 y 2022 llegaron el turno europeo/internacional, con Jesús Ponce, y el estadounidense, con Fina Lladós. Cuatro años después, el ejecutivo de Rovi se prepara para regresar a la primera línea de la representación empresarial farmacéutica española.

