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Ñam Ñam Festival: el arte de saborearlo todo sin parar el ritmo

El cartel mezcla proyectos de cocina asiática, latinoamericana, mediterránea y contemporánea. Por eso, entender qué tipo de cocina ofrece cada nombre ayuda a organizar mejor el recorrido y a probar más sin saturarse.

El Ñam Ñam Festival llega a Madrid Río los días 9 y 10 de mayo con un formato pensado para recorrerlo como un mapa gastronómico internacional. No es un evento para elegir un solo plato, sino para moverse entre cocinas distintas, probar propuestas variadas y alternar comida con bebida y música.

El cartel mezcla proyectos de cocina asiática, latinoamericana, mediterránea y contemporánea. Por eso, entender qué tipo de cocina ofrece cada nombre ayuda a organizar mejor el recorrido y a probar más sin saturarse.

Empieza con una vuelta completa

Nada más entrar, lo más recomendable es dar una vuelta completa antes de pedir. El recinto está organizado alrededor de la Mesa Infinita, el eje central del festival y punto natural de encuentro desde el que resulta más fácil ubicarse y decidir por dónde empezar.

En esa primera pasada puedes identificar dónde están las cocinas más intensas, las propuestas más ligeras y las zonas de bebida. También es el momento de ver qué platos se repiten y cuáles están generando más interés.

Empieza por las cocinas más intensas

Una buena estrategia es comenzar por los sabores más potentes. Aquí destacan propuestas con influencia asiática como Nato Robata, centrada en robata japonesa y parrilla, o Itama, con cocina nikkei que mezcla Perú y Japón. También Tripea, con una fusión de sabores asiáticos y latinoamericanos, suele ser una parada intensa al inicio.

Este tipo de cocinas funcionan mejor al principio del recorrido, cuando el paladar aún está limpio y puedes apreciar mejor sabores más marcados.

Continúa con propuestas internacionales y fusión

Después del primer tramo más intenso, el recorrido puede seguir con estilos más variados. Insurgente introduce sabores con influencias mexicanas en clave contemporánea, mientras que Haranita se mueve en una cocina con raíces latinoamericanas. Arsa y Rapaz aportan una lectura más creativa y pensada para formato festival.

Este segundo bloque baja la intensidad y permite seguir probando sin saturarse.

Deja las propuestas más centradas en producto para el final

A medida que avanza el recorrido, encajan mejor cocinas más ligeras o centradas en producto. Campo a Través trabaja una cocina vegetal y estacional, Monte apuesta por el producto con enfoque contemporáneo y Gustoo ofrece una propuesta más fácil de combinar con otras.

Este orden ayuda a mantener el ritmo y a probar más sin saturarse.

Alterna con la parte líquida

Entre platos, el festival invita a parar. Espacios como Bocanada o Fango by Barro ofrecen cócteles y bebidas que funcionan como transición entre propuestas gastronómicas. El café de especialidad de Hidden Coffee Roasters aparece como una pausa natural antes de seguir el recorrido.

Una buena estrategia es volver a la Mesa Infinita con bebida o café, comentar lo probado y decidir el siguiente movimiento.

Piensa en formato tasting

Con un cartel tan variado —desde cocina japonesa hasta influencias mexicanas, fusión latinoamericana o propuestas más centradas en producto— compartir platos es la mejor forma de probar más. Pedir varias opciones y moverse entre puestos convierte la visita en un recorrido gastronómico completo.

Muévete con el ritmo del festival

El Ñam Ñam no está pensado para comer seguido. La programación musical —con sesiones de El Cuerpo del Disco DJ, DJ Foie Gras y 1111— acompaña el recorrido y anima a moverse, parar y volver.

El ritmo más natural es:
probar → caminar → volver a la Mesa Infinita → comentar → volver a probar → pausa → repetir

Así es más fácil recorrer el festival entero sin perder el ritmo.

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