Chile, Mejor Destino Internacional en la primera edición de nuestros Forbes Travel Awards, refuerza su posicionamiento como uno de los destinos turísticos más singulares del mundo, impulsando una estrategia basada en la naturaleza, la sostenibilidad y las experiencias de alto valor. Con nuevas inversiones en promoción internacional, el desarrollo de inteligencia turística y el foco en segmentos premium como la Patagonia y la Antártica, el país busca crecer de forma sostenida y atraer a un viajero cada vez más exigente. Hablamos con María Paz Lagos Valdivieso, viceministra de Turismo de Chile, sobre los retos, oportunidades y novedades que marcarán el rumbo del sector turístico chileno en los próximos años.
Chile se ha consolidado como uno de los destinos turísticos más destacados del mundo. ¿Cuál es su posicionamiento actual y qué prioridades se han marcado para mantener el crecimiento en 2026 y reducir la estacionalidad?
Hoy, aproximadamente el 60% de los turistas internacionales que llegan a Chile lo hacen motivados por la naturaleza. Es nuestro principal activo y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. Hemos sido reconocidos en siete ocasiones como uno de los mejores destinos de turismo de naturaleza del mundo, lo que nos impulsa a seguir fortaleciendo esta propuesta.
Chile tiene una ventaja única: su diversidad geográfica de norte a sur. Contamos con 16 regiones que abarcan desde el desierto de Atacama —con más de 300 noches despejadas al año, ideal para el astroturismo— hasta la Patagonia y la Antártica. Entre medio, el visitante puede disfrutar de enoturismo, cultura, gastronomía, lagos, volcanes y ciudades vibrantes como Santiago, donde en menos de una hora se puede pasar de la montaña a la playa.
El desafío principal es potenciar nuestros 46 parques nacionales —este año celebramos su centenario— con altos estándares de sostenibilidad en sus tres dimensiones: social, económica y ambiental. Queremos atraer inversión, mejorar la infraestructura y trabajar de forma colaborativa con las comunidades locales.
Para combatir la estacionalidad, estamos impulsando el turismo deportivo y la organización de eventos durante todo el año. Nuestro objetivo es lograr un crecimiento sostenible: aumentar la contribución del turismo al PIB, generar más empleo y multiplicar la inversión turística de cara a 2030. Todo ello acompañado de un pilar clave: la calidad del servicio, porque buscamos que el visitante no solo llegue, sino que repita y recomiende.
Chile ofrece una gran variedad de experiencias. ¿Qué tipo de turismo está ganando protagonismo actualmente?
Hoy el viajero busca experiencias auténticas. En Chile puede encontrarlas en múltiples formatos: rutas de bienestar con termas, turismo cultural como las iglesias de Chiloé, patrimonio literario vinculado a Pablo Neruda o experiencias gastronómicas y enológicas de primer nivel.
Además, existe un creciente interés por destinos remotos y seguros. Chile, por su geografía y estabilidad, se posiciona como un “refugio” en un mundo cada vez más complejo, lo que resulta muy atractivo para el turismo internacional.
Centrándonos en España, ¿qué estrategias están impulsando para atraer más turistas y fortalecer la conectividad entre nuestros países?
España es un mercado prioritario con el que compartimos una fuerte conexión cultural. Actualmente recibimos unos 80.000 turistas españoles al año, una cifra que consideramos insuficiente teniendo en cuenta la conectividad existente: contamos con 27 vuelos semanales directos entre Madrid, Barcelona y Santiago operados por distintas aerolíneas.
Nuestro objetivo es crecer al menos un 20% en los próximos años. Para ello, estamos reforzando nuestra presencia en ferias como FITUR, organizando workshops y desarrollando campañas de promoción tanto tradicionales como digitales.
También estamos apostando por nuevas estrategias vinculadas a la inteligencia artificial, para posicionar Chile en los resultados de búsqueda de los viajeros. Paralelamente, estamos fortaleciendo la recopilación y análisis de datos turísticos mediante la creación de un centro de inteligencia turística que nos permita anticiparnos a la demanda y tomar decisiones más estratégicas.
¿Qué impacto tiene el turismo en las economías locales de Chile?
El turismo es un motor económico muy potente y, sobre todo, muy inclusivo. Genera empleo y activa toda una cadena de valor en los territorios: desde restaurantes y alojamientos hasta productores locales, transporte y comercio. En muchos casos, el desarrollo turístico transforma completamente pequeñas localidades, mejorando la calidad de vida de sus habitantes.
Chile está apostando por segmentos de alto valor como el turismo MICE, lujo y experiencias premium. ¿Qué novedades destacaría?
Estamos reforzando especialmente destinos como la Patagonia y la Antártica chilena, que ofrecen experiencias únicas a nivel mundial. Un ejemplo es el “fly & cruise”, una modalidad que permite volar directamente a la Antártica y desde allí iniciar un crucero, reduciendo tiempos y mejorando la experiencia del viajero.
La diversidad de paisajes en un solo país es otro gran diferencial competitivo: desde desiertos hasta glaciares. A esto se suma una buena conectividad aérea, tanto internacional como interna.
Además, estamos trabajando para atraer grandes eventos internacionales, lo que contribuye a desestacionalizar el turismo y consolidarlo como un sector económico estable. En esa línea, también impulsamos un nuevo marco laboral específico para el turismo que permita mayor estabilidad en el empleo, adaptándose a las dinámicas de temporada.
En un contexto global competitivo, ¿qué hace único a Chile como destino turístico?
Chile ofrece una combinación difícil de igualar: naturaleza extrema, diversidad de experiencias, seguridad y autenticidad. Es un país donde el viajero puede vivir múltiples mundos en un solo viaje, con una oferta que va desde la aventura hasta el lujo, siempre con un fuerte compromiso con la sostenibilidad. Nuestro objetivo es claro: convertir a Chile en un destino que no solo se visite, sino que se recuerde y se recomiende.

