El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha avanzado que el gasto de los turistas internacionales alcanzará este verano cerca de 64.000 millones de euros, lo que supone un incremento del 10% respecto al mismo periodo de 2025. Según las previsiones de Turespaña, entre junio y septiembre España recibirá alrededor de 43 millones de visitantes extranjeros, un 6% más interanual.
Durante una rueda de prensa celebrada en la sede del Ministerio, Hereu destacó la “resiliencia” del sector turístico español en un contexto geoeconómico internacional marcado por la incertidumbre. “Nuestro modelo turístico vuelve a demostrar su fortaleza y su capacidad de adaptación”, señaló, subrayando que el proceso de transformación del sector “no se ha detenido” pese a la coyuntura global.
El ministro incidió en que el crecimiento del gasto por encima del número de visitantes confirma una tendencia consolidada en los últimos años. “El hecho de que el gasto siga creciendo por encima del número de visitantes confirma que avanzamos hacia un turismo que genera más valor”, afirmó, en referencia a las políticas impulsadas en el marco de la Estrategia Turismo España 2030.
Hereu también destacó el avance en la diversificación de destinos. Según las previsiones, las comunidades tradicionalmente menos turísticas registrarán este verano mayores tasas de crecimiento del gasto -entre el 8% y el 10%- que los principales destinos, donde el incremento se situará entre el 5% y el 6%. “Es la mejor prueba de que las políticas de desconcentración turística están dando resultados”, apuntó.
En este sentido, el ministro defendió que el crecimiento del turismo debe consolidarse bajo criterios de sostenibilidad económica, social y ambiental, y contribuir a una distribución más equilibrada de los flujos turísticos. “Seguiremos trabajando para consolidar un turismo que distribuya mejor las oportunidades y contribuya al desarrollo de todos los territorios”, indicó.
Los datos de los primeros meses del año reflejan una evolución positiva del sector. Hasta mayo, el gasto de los turistas internacionales aumentó un 7,8%, hasta superar los 50.200 millones de euros, mientras que el número de visitantes creció un 5%, por encima de los 36 millones.
Pese a las previsiones favorables, Hereu aseguró que el Ejecutivo afronta el resto del año con “optimismo razonable” y una actitud de “vigilancia” ante el contexto internacional. Asimismo, defendió la necesidad de preservar la conectividad turística y reiteró que la competitividad del destino España “no puede depender de factores externos como los conflictos internacionales”.

