Leo Express ha convocado un concurso valorado en hasta 1.650 millones de euros para la adquisición de hasta 93 trenes eléctricos y de baterías destinados a futuros servicios regionales en la República Checa. Se trata del mayor proceso de compra de material rodante promovido hasta la fecha por la compañía, participada al 50% por Renfe, y supone una ampliación significativa respecto a los planes anunciados a comienzos de año.
El procedimiento incluye un pedido firme de 65 unidades -44 trenes eléctricos con baterías (BEMU) y 21 eléctricos convencionales (EMU)-, así como opciones para incorporar otras 28 composiciones adicionales. La licitación se estructura en cuatro lotes correspondientes a las regiones de Olomouc, Zlín, Hradec Králové y Vysočina, donde la compañía prevé competir en futuros concursos de servicios ferroviarios subvencionados.
El lote de Olomouc contempla 11 trenes de baterías, con opción a cuatro adicionales; el de Zlín incluye siete unidades más cuatro opcionales. En Hradec Králové se agrupan 18 trenes de baterías y ocho eléctricos, mientras que Vysočina incorpora ocho de baterías y 13 eléctricos. Ambos casos prevén también ampliaciones.
Los trenes de baterías deberán ofrecer entre 121 y 151 plazas, con velocidades máximas de 120 km/h en modo autónomo y de 160 km/h en líneas electrificadas. Las unidades eléctricas convencionales tendrán capacidades similares y estarán preparadas para operar a 160 km/h.
La adjudicación se realizará mediante un procedimiento negociado en dos fases. En la primera se seleccionarán los candidatos que cumplan los requisitos técnicos y, posteriormente, se abrirá la fase de negociación. El precio tendrá un peso del 70% en la valoración, seguido de los costes de mantenimiento (22%) y el consumo energético (8%).
Estrategia de crecimiento
La licitación se enmarca en la estrategia de Leo Express para ampliar y modernizar su flota con el objetivo de concurrir a concursos de obligación de servicio público en distintas regiones checas. A diferencia de otros mercados europeos, el modelo del país exige disponer del material rodante antes de optar a estos contratos.
La incorporación de trenes de baterías responde también a la necesidad de sustituir progresivamente unidades diésel en líneas sin electrificar, permitiendo operar mediante energía almacenada y recarga en tramos con catenaria.
Este nuevo proceso amplía el alcance de las licitaciones lanzadas en los primeros meses del año, cuando la compañía inició concursos por importes menores y centrados en regiones específicas.
Expansión operativa
Leo Express transportó 4,6 millones de pasajeros en 2025, un 20% más que el año anterior, y prevé alcanzar los seis millones en 2026 impulsado por nuevas rutas internacionales y el crecimiento de servicios regionales.
Entre los proyectos previstos destaca la conexión entre Praga y Múnich, que comenzará a operar en diciembre, así como nuevas rutas en Europa Central. Renfe entró en el capital de la compañía en 2021 como parte de su estrategia de expansión internacional.
Inversiones y nuevos trenes
En paralelo, el Ministerio de Transportes ha informado de que 70 trenes de la serie 480 adquiridos por Renfe por 520 millones de euros se encuentran en fase de pruebas en el circuito de Velim, en la República Checa.
Estas unidades, fabricadas por CAF, están destinadas a servicios de Media Distancia y alcanzan una velocidad máxima de 200 km/h, con capacidad para 264 pasajeros. Su incorporación a la red española se realizará de forma progresiva a partir de 2027, incluyendo servicios en el Corredor Mediterráneo.
El circuito de Velim es uno de los principales centros de pruebas ferroviarias de Europa y permite acelerar los procesos de homologación en condiciones reales de operación.

